Pintaban para ser el reemplazo de Iván Hurtado

Estos defensores pudieron ganar un nombre en el fútbol ecuatoriano como el sucesor de Iván Hurtado pero quedaron en el camino
miércoles, 18 de septiembre de 2019 · 11:04

Iván Hurtado es considerado el mejor defensa central que ha tenido el fútbol ecuatoriano, y hasta ahora solo han existido prospectos de jugadores que podrían tomar su lugar pero han quedado en el camino.

Eduardo Morante, Geovanny Caicedo y Arlín Ayoví tuvieron su buen momento en el fútbol ecuatoriano, con oportunidades de mostrarse en los grandes equipos nacionales pero no mantuvieron el nivel.

Morante brilló en Emelec y se convirtió en el traspaso más caro en la historia de la Universidad de Chile, llevado por Sampaoli, pero las lesiones no le permitieron reventar. En su regreso al fútbol ecuatoriano, a LDU (2013), tuvo un rendimiento pobre que lo llevó a Deportivo Cuenca el siguiente año... y de ahí en picada.

En Mushuc Runa, El Nacional y hasta en Fuerza Amarilla tuvo su oportunidad para levantar, tomar su segundo aire y buscar estar al nivel de Hurtado pero definitivamente se perdió el jugador.

La Cuchara Caicedo también fue un proyecto inconcluso del fútbol ecuatoriano. Pasando por Barcelona SC, Emelec, Liga de Quito, El Nacional, Deportivo Quito, el defensor no pudo tomar el liderazgo y buena salida con el balón de Bam Bam y se quedó para ser de segunda línea.

Caicedo se retiró la temporada pasada en Fuerza Amarilla sin mayor aspaviento y sin haber tenido la oportunida de haberse puesto la camiseta del selección ecuatoriana.

Como último en este top está Arlín Ayoví, el defensor central que pasó por Liga de Quito y Barcelona SC pero no puso consolidarse en estos equipos importantes. De fútbol práctico y sin complicarse, no pudo compararse con la calidad técnica que tuvo Hurtado. 

Tras no aprovechar su paso por los Albos y Canarios, Ayoví repuntó en Olmedo, Deportivo Cuenca y su última experiencia en Serie A fue con Independiente del Valle en 2013. Para el siguiente año jugó en Manta y decidió su retiro con las ganas de tomar el puesto que dejó Hurtado en el fútbol ecuatoriano.