Soy Patricio Constante Solís, periodista deportivo ecuatoriano con 13 años de experiencia en el apasionante mundo de la comunicación. Mi camino en esta profesión comenzó a construirse desde las bases académicas en las aulas de la prestigiosa Universidad Central del Ecuador, donde obtuve mi título de Comunicador Social con Énfasis en Periodismo, una formación rigurosa que me brindó las herramientas éticas y teóricas indispensables para decodificar y narrar el fenómeno del deporte.
A lo largo de mi trayectoria, he tenido el privilegio de forjar mi estilo y versatilidad trabajando en los tres grandes pilares de la comunicación: medios impresos, radiales y digitales. Esta experiencia multiplataforma me ha permitido dominar la profundidad de la palabra escrita, la inmediatez y conexión emocional del micrófono radial, y la agilidad y narrativa audiovisual que exige el periodismo digital contemporáneo.
En la actualidad, desempeño un rol clave dentro del equipo de El Futbolero Ecuador, una de las plataformas digitales de información deportiva más influyentes del país, donde trabajo como anchor principal. Frente a las cámaras de este medio, me he convertido en el rostro y la voz que guía a miles de aficionados a través de la compleja y vibrante actualidad de nuestro balompié.
Mi día a día está volcado al análisis táctico, estratégico y coyuntural del fútbol ecuatoriano, con una especialización muy marcada en el seguimiento pormenorizado de Liga Deportiva Universitaria de Quito. Conocer a fondo las entrañas, la historia y la política interna del "Rey de Copas" me permite ofrecer una opinión rigurosa, analítica y directa, que dialoga de frente tanto con la exigente hinchada alba como con el entorno del fútbol nacional.
Mi carrera se ha enriquecido de manera definitiva gracias a la oportunidad de estar presente en la primera línea de los eventos deportivos más importantes del planeta. He tenido la fortuna de llevar el pulso y la emoción de las máximas citas del fútbol mundial, realizando coberturas internacionales de altísimo nivel como el Mundial de Qatar 2022 y, más recientemente, el histórico Mundial del United 2026. Vivir y reportar desde las sedes mundialistas me ha dado una perspectiva global del periodismo, una experiencia que se suma a hitos continentales imborrables en mi retina profesional, como haber cubierto de cerca la inolvidable final de la Copa Libertadores del 2016, un evento que marcó un antes y un después en la historia del balompié de nuestro país.
A la par de las grandes coberturas en estadios míticos, el valor de mi ejercicio periodístico se sustenta en el diálogo directo con los protagonistas que han escrito las páginas doradas de nuestro deporte. A lo largo de estos 13 años, he tenido el honor de sentarme a conversar y realizar entrevistas a profundidad con figuras históricas e indiscutibles de la Selección Ecuatoriana y del balompié internacional de la talla de Antonio Valencia y Felipe Caicedo, descifrando sus vivencias en la élite europea. Asimismo, he podido rescatar el conocimiento de estrategas legendarios como el gran Edgardo "El Patón" Bauza, y de glorias mundiales y locales como Ulises de la Cruz, Édison Méndez y Franklin Salas, cuyas palabras y testimonios han enriquecido mi comprensión del juego y me han permitido trasladar un contenido de inestimable valor a la audiencia.
Hoy en día, entiendo el periodismo deportivo no solo como el oficio de relatar lo que sucede durante los noventa minutos, sino como la responsabilidad de desmenuzar las decisiones dirigenciales, las pizarras tácticas y los contextos económicos que mueven al fútbol moderno. Mi compromiso es seguir elevando el estándar del debate deportivo en Ecuador, combinando la seriedad de la investigación y el dato duro con el dinamismo que las nuevas plataformas digitales exigen. Con la experiencia de las Copas del Mundo a mis espaldas, la solvencia que me da mi paso por la radio y la prensa, y la pasión intacta que me mueve desde el primer día, continúo consolidando mi espacio como un referente de opinión confiable, frontal y riguroso para todo el país.









