Lo acusaron de arreglar partidos, nadie lo quiso contratar en Ecuador y se fue a probar suerte en EE.UU.

Un jugador ecuatoriano que hizo polémica pero nunca la probaron nada, ahora está en los Estados Unidos probando suerte

Jugador ecuatoriano llegando a los Estados Unidos
Jugador ecuatoriano llegando a los Estados Unidos
Foto de David Alomoto
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Hace apenas unos años, Johan Padilla era una de las figuras más prometedoras bajo los tres palos en Ecuador, llegando incluso a custodiar el arco de la Selección Nacional. Hoy, el panorama es radicalmente distinto: el guardameta se encuentra en Estados Unidos, intentando reconstruir una carrera que quedó bajo la sombra de la sospecha en su propio país.

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Johan Padilla ahora está en los Estados Unidos
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Johan Padilla ahora está en los Estados Unidos
Johan Padilla ahora está en los Estados Unidos

La caída de Padilla no fue por falta de reflejos, sino por un escándalo que sacudió los cimientos de la LigaPro. En 2021, mientras militaba en el Macará de Ambato, el portero fue señalado por presuntas irregularidades relacionadas con el arreglo de partidos. Aunque el jugador siempre defendió su inocencia y no existió una sentencia judicial definitiva, la condena social y deportiva fue inmediata.

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El mercado ecuatoriano, tradicionalmente celoso de la integridad de sus figuras, le dio la espalda. Durante las últimas temporadas, el nombre de Padilla circuló por diversas oficinas de clubes de Serie A y Serie B, pero el resultado fue el mismo: ninguna directiva quiso asumir el riesgo reputacional de su fichaje.

Sin equipo y sin perspectivas de retorno a la élite local, Padilla decidió probar suerte en Estados Unidos. Según fuentes cercanas al jugador, el arquero se encuentra en territorio estadounidense buscando vincularse a algún equipo de ligas menores o incluso en entornos semiprofesionales que le permitan mantenerse activo y, eventualmente, llamar la atención de alguna franquicia de la MLS o la USL.

A sus 31 años, una edad de madurez para un portero, su mayor reto no será atajar balones, sino limpiar su nombre. Mientras tanto, el exarquero de El Nacional y Delfín entrena en campos ajenos, esperando que el fútbol estadounidense le otorgue la redención que Ecuador le negó tras las acusaciones que, hasta hoy, marcan su trayectoria.

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