Mientras en Barcelona SC lo despreciaron, esto hizo la hinchada de Lazio a Felipe Caicedo ahora que volvió
Felipe Caicedo estuvo en el duelo entre Lazio y Napoli, donde fue recibido por todo lo alto
El Estadio Olímpico de Roma vivió una jornada cargada de nostalgia y fervor este fin de semana, cuando la Lazio recibió a uno de sus hijos pródigos más queridos de la última década: Felipe Caicedo. El delantero ecuatoriano, quien se convirtió en una leyenda del club gracias a sus goles decisivos en los minutos finales (acuñando el famoso término "Zona Caicedo"), fue el invitado de honor para el trascendental encuentro ante el Napoli. Desde el momento en que pisó la pista de atletismo del coloso romano, quedó claro que el cariño de la afición capitalina hacia el "Panterone" permanece intacto.
La recepción fue digna de un verdadero ídolo. Al ser anunciado por los altoparlantes del estadio, la Curva Nord —el corazón de la hinchada más radical y apasionada de la Lazio— estalló en una ovación cerrada que erizó la piel de los presentes. Miles de aficionados se pusieron de pie para rendir tributo al hombre que les entregó títulos y victorias agónicas, demostrando que en Roma la gratitud no tiene fecha de caducidad. Caicedo, visiblemente emocionado, caminó hacia el centro del campo mientras el sonido de los aplausos retumbaba en cada rincón del Olímpico.
El momento más emotivo de la tarde se produjo cuando los miles de "laziali" corearon su nombre al unísono. El grito de "¡Caicedo, Caicedo!" volvió a escucharse con la misma fuerza que en aquellas noches mágicas de Serie A donde Felipe rescataba puntos imposibles. La hinchada no solo aplaudió su trayectoria, sino que reconoció su humildad y el respeto que siempre mostró por los colores biancocelesti. Para los seguidores romanos, el ecuatoriano representa la garra y la perseverancia, valores que lo elevaron al estatus de figura histórica del club.
Durante el protocolo de invitación, el club le entregó una camiseta conmemorativa, mientras las pantallas gigantes proyectaban sus goles más emblemáticos. La hinchada de la Lazio lo trató como a un rey, recordándole que, aunque ya no vista de corto en su plantilla, siempre tendrá las puertas abiertas de la institución. Este reconocimiento público ante el Napoli subraya el impacto cultural que tuvo "Felipao" en el Calcio, siendo uno de los pocos extranjeros que ha logrado ganarse un respeto tan profundo en una plaza tan exigente como la romana.
Incluso los medios italianos destacaron la "conexión mística" entre el jugador y el público. En las tribunas se podían ver pancartas de agradecimiento y niños vistiendo camisetas antiguas con el dorsal número 20. La atmósfera fue un recordatorio de que el fútbol, más allá de los resultados inmediatos, se construye sobre héroes que dejan el alma en la cancha. Felipe correspondió al afecto con gestos de agradecimiento, tomándose fotografías y firmando autógrafos para aquellos que lo esperaron cerca del túnel de vestuarios.
La visita de Felipe Caicedo al partido ante el Napoli fue mucho más que un acto protocolario; fue una validación de su legado en Europa. Ser un ídolo en la Lazio no es tarea fácil, pero el ecuatoriano lo logró a base de goles y carisma. Al final de la tarde, mientras el nombre de Caicedo seguía resonando en el aire, quedó demostrado que el "Panterone" siempre será parte de la familia laziale, un embajador de lujo que puso la bandera de Ecuador en lo más alto del fútbol italiano.