Tuve la oportunidad de enfrentar a la Selección de España en 2004 y esa experiencia me dejó una sensación muy particular. Siempre he dicho que España es un equipo que te desgasta mentalmente por la forma en la que maneja el balón, porque pasa tanto tiempo con la posesión que los rivales terminan corriendo detrás de la pelota durante largos tramos del partido. Esa manera de jugar exige una concentración absoluta durante los noventa minutos y cualquier distracción puede terminar costando muy caro.

Por eso suelo decir que "te aburres tanto de marcar, que te desconcentras". No lo menciono porque sea un equipo poco atractivo, sino porque su estilo obliga al rival a realizar un enorme esfuerzo defensivo mientras espera una oportunidad para recuperar el balón. Esa capacidad para monopolizar la posesión ha sido una de las grandes virtudes del fútbol español durante muchos años y sigue siendo una característica que complica incluso a las mejores selecciones del mundo.

El único disruptivo en la España actual es Lamine Yamal

Si hay un futbolista que rompe con ese patrón de circulación constante en la España actual, para mí ese es Lamine Yamal. El joven extremo aporta velocidad, desequilibrio y la capacidad de resolver acciones individuales que cambian el ritmo de un partido. Incluso en este Mundial de 2026 ha demostrado que puede aparecer en los momentos importantes y marcar diferencias cuando el juego colectivo necesita un salto de calidad.

El resto del equipo mantiene la identidad histórica de controlar el balón y desgastar poco a poco al rival, pero Yamal ofrece un recurso distinto gracias a su uno contra uno, su cambio de ritmo y su creatividad en los últimos metros. Esa combinación entre el tradicional juego asociativo español y el talento individual del joven atacante convierte a España en una selección todavía más peligrosa frente a cualquier adversario.

El siguiente rival de España

Ahora el próximo desafío para España será enfrentar a la Selección de Bélgica, que consiguió avanzar a la siguiente ronda tras eliminar a la Selección de Estados Unidos en los octavos de final. Será un partido de alta exigencia porque Bélgica también cuenta con futbolistas de jerarquía y ha demostrado personalidad para superar una eliminatoria muy complicada en el torneo.

Desde mi punto de vista, España llegará como uno de los favoritos por el nivel que ha mostrado hasta ahora, aunque no podrá confiarse frente a un rival con experiencia internacional y capacidad para aprovechar cualquier espacio. Si mantiene el control del balón y consigue que Lamine Yamal vuelva a desequilibrar por las bandas, tendrá argumentos suficientes para seguir avanzando en la Copa del Mundo, aunque Bélgica seguramente exigirá una versión muy sólida del conjunto español.