El fallecimiento de Franco Baresi volvió a recordar una historia poco conocida del fútbol ecuatoriano: Alex Aguinaga estuvo muy cerca de compartir equipo con el histórico defensor italiano a inicios de la década de 1990. El mediocampista ecuatoriano era una de las figuras más destacadas de Sudamérica y su talento despertó el interés de grandes clubes internacionales, entre ellos el AC Milan, donde habría podido coincidir con uno de los mayores ídolos en la historia de la institución rossonera. Aunque la negociación no llegó a concretarse, quedó como una de las grandes historias que rodearon la carrera del exjugador ecuatoriano.

La llegada de Aguinaga al conjunto italiano habría significado un momento histórico para el fútbol de Ecuador, ya que habría compartido vestuario con una generación que marcó una época en Europa. Baresi era el símbolo del Milan, un defensor reconocido por su liderazgo, inteligencia táctica y fidelidad al club durante los momentos más difíciles. Sin embargo, el destino llevó al ecuatoriano por otro camino y terminó construyendo una trayectoria legendaria en México, donde se convirtió en uno de los mejores futbolistas extranjeros que pasaron por ese país.

Franco Baresi ganó dos Champions durante los años 90

Durante la década de 1990, Franco Baresi fue uno de los grandes protagonistas del dominio del AC Milan en el fútbol europeo. El defensor italiano lideró desde la zaga a un equipo lleno de figuras y consiguió conquistar dos títulos de la Champions League durante esa etapa: en 1990 y en 1994. Aquellos logros consolidaron al cuadro rossonero como una de las instituciones más poderosas del continente y marcaron una época dorada para el club.

Si Alex Aguinaga hubiera concretado su llegada al Milan durante esos años, habría tenido la oportunidad de formar parte de un equipo campeón de Europa y compartir cancha con jugadores de enorme jerarquía. Por el momento deportivo que atravesaba la institución italiana, el ecuatoriano pudo incluso haber levantado la Orejona, un logro que habría sido histórico para un futbolista ecuatoriano y que habría agregado un capítulo diferente a su carrera profesional. La posibilidad de jugar junto a Baresi representaba estar cerca de una generación inolvidable.

Alex Aguinaga no fichó por el Milan pero se convirtió en leyenda en México

Aunque la posibilidad de jugar en el AC Milan nunca se concretó, Alex Aguinaga encontró en México el lugar donde construyó una carrera histórica. El ecuatoriano llegó al Necaxa en 1989 y permaneció en el club hasta 2003, convirtiéndose en una de las máximas figuras de la institución y en un referente absoluto del fútbol mexicano. Su talento y liderazgo hicieron que rápidamente se ganara el reconocimiento de los aficionados.

Durante más de una década, Aguinaga fue el rostro principal del Necaxa y uno de los futbolistas extranjeros más importantes de la liga mexicana. Sus asistencias, goles y actuaciones decisivas lo transformaron en una leyenda del club, dejando una huella que permanece hasta la actualidad. Aunque no pudo compartir equipo con Franco Baresi, el ecuatoriano logró escribir su propia historia y convertirse en uno de los máximos representantes del fútbol de Ecuador a nivel internacional.