La polémica arbitral del partido entre Barcelona SC y Liga de Quito sigue generando reacciones. Esta vez fue Carlos Alejandro Alfaro Moreno, exdirigente y referente del conjunto torero, quien aseguró que el penal fallado por el equipo amarillo debió repetirse debido a la posición del arquero Gonzalo Valle en el momento de la ejecución. Según su interpretación, el guardameta de Liga de Quito no tenía ambos pies sobre la línea de gol cuando Jhonny Quiñónez realizó el remate, por lo que el reglamento obligaba al árbitro a ordenar una nueva ejecución de la pena máxima.
Para Alfaro Moreno, esa acción terminó siendo determinante en el desarrollo del compromiso, ya que Barcelona SC perdió una oportunidad clara para igualar el marcador en un partido que finalmente terminó 0-1 a favor del conjunto albo. Sus declaraciones reavivaron el debate entre aficionados y analistas sobre la actuación arbitral, especialmente porque la jugada fue revisada desde distintos ángulos tras el encuentro. Sin embargo, la interpretación del reglamento en este tipo de acciones depende no solo de la ubicación del arquero, sino también de otros factores contemplados por las Reglas de Juego.
¿Qué dice el reglamento de la IFAB?
De acuerdo con las Reglas de Juego de la IFAB, la situación es más específica de lo que parece. Si un compañero del ejecutante invade el área antes del cobro y el balón no entra al arco, el penal no debe repetirse. En ese escenario, la reanudación correcta es un tiro libre indirecto a favor del equipo defensor. La repetición únicamente procede cuando esa invasión ocurre y el balón termina en gol, ya que la infracción beneficia al equipo atacante.
Por ello, más allá de la posición del arquero, el análisis arbitral también debía considerar si existió alguna otra infracción durante la ejecución. Si el remate fue atajado o no terminó en gol y previamente un compañero del lanzador invadió el área de manera sancionable, el reglamento establece que la decisión correcta es conceder un tiro libre indirecto para el equipo defensor y no ordenar una nueva ejecución. Esa es la interpretación que recogen las normas oficiales de la IFAB, motivo por el cual la jugada ha generado diferentes lecturas entre especialistas y aficionados.
El cobro del penal también fue muy cuestionado desde el banco de Liga de Quito
La polémica no comenzó con la ejecución del penal, sino con la decisión de sancionar la infracción. Desde el banco de Liga de Quito, varios integrantes del cuerpo técnico y del plantel protestaron inmediatamente, al considerar que José Carabalí no había cometido una mano sancionable dentro del área. Según la postura del conjunto albo, el balón impactó en la zona de las costillas del defensor y no en su brazo, por lo que entendían que el árbitro no debía señalar la pena máxima.
Las protestas se mantuvieron incluso después del partido y alimentaron un debate que terminó teniendo dos focos distintos: primero, si realmente existió una mano de José Carabalí que justificara el penal, y segundo, si la ejecución debía repetirse por la posición de Gonzalo Valle o por cualquier otra posible infracción durante el cobro. De esta manera, el encuentro entre Barcelona SC y Liga de Quito dejó una de las acciones arbitrales más discutidas de la jornada, con interpretaciones diferentes tanto sobre la sanción inicial como sobre la forma en que se resolvió la ejecución del lanzamiento desde los once metros.







