La eliminación de Barcelona SC de la Copa Ecuador 2026 continúa generando cuestionamientos más allá de lo ocurrido dentro de la cancha. Esta vez, las críticas apuntan directamente hacia el manejo jurídico realizado por la institución. El periodista Jorge Miguel Vargas sostuvo que, según una persona con amplio conocimiento en este tipo de procesos, una defensa planteada de otra manera habría podido terminar únicamente con una sanción económica y no con la eliminación del conjunto amarillo. Se trata de una versión que abre un nuevo debate sobre las responsabilidades internas, aunque no constituye una resolución oficial que confirme que ese escenario necesariamente habría ocurrido.

Cuestionan la estrategia legal utilizada por Barcelona SC

Barcelona SC quedó fuera de la Copa Ecuador después del caso relacionado con la alineación indebida de Erick Mendoza. A partir de la resolución comenzaron las preguntas sobre cómo se produjo el error, quién debía verificar la habilitación del futbolista y, posteriormente, cómo fue planteada la defensa de la institución.

Jorge Miguel Vargas agregó un nuevo elemento a la controversia al cuestionar la estrategia jurídica utilizada por el club. Según explicó, consultó con una persona conocedora de esta clase de procedimientos, cuya interpretación apunta a que Barcelona podría haber construido una defensa enfocada en conseguir una multa económica en lugar de una consecuencia deportiva.

La crítica apunta a que el conjunto amarillo habría centrado parte de su estrategia en cuestionar también la situación reglamentaria de Liga de Portoviejo. Para Vargas, ese camino no habría sido el más conveniente para proteger los intereses de Barcelona.

Sin embargo, es importante diferenciar la opinión jurídica expuesta públicamente de lo determinado por los organismos correspondientes. Que una estrategia diferente pudiera haber aumentado las posibilidades de recibir una multa no significa que ese desenlace estuviera garantizado.

La dirigencia de Barcelona SC también queda bajo cuestionamiento

El caso no solamente coloca bajo observación al departamento legal. La dirigencia también comienza a recibir críticas porque finalmente es la estructura administrativa del club la responsable de establecer mecanismos que eviten inconvenientes reglamentarios.

Una eliminación de estas características representa un golpe especialmente fuerte porque Barcelona había conseguido avanzar deportivamente y mantenía expectativas importantes en la Copa Ecuador. Quedar fuera por una situación administrativa provoca inevitablemente una discusión distinta a la que generaría una derrota normal dentro del terreno de juego.

Desde Barcelona se ha mantenido cautela. Andrés Altamar, director deportivo del club, explicó que el asunto está siendo manejado por el departamento legal y que desde el área deportiva no estaban autorizados para entregar mayores detalles sobre los pasos que podría seguir la institución.

Precisamente esa revisión será determinante para conocer si Barcelona considera agotado el caso o si encuentra alguna herramienta reglamentaria para continuar defendiendo su posición.

Mientras tanto, las críticas aumentan. El planteamiento expuesto por Jorge Miguel Vargas instala una pregunta incómoda dentro del entorno amarillo: ¿Barcelona pudo evitar la eliminación con una estrategia jurídica diferente?

Por ahora, esa posibilidad corresponde a una interpretación y no a un hecho demostrado. Lo concreto es que Barcelona SC terminó perjudicado deportivamente y que el departamento legal y la dirigencia quedan bajo presión para explicar cómo se manejó un caso que terminó costándole al equipo su continuidad en la Copa Ecuador.