La deuda de Barcelona SC ya no estaría simplemente alrededor de los USD 50 millones, sino que las cifras actualizadas ubicarían sus obligaciones entre USD 53 y 55 millones. Pancho Molestina también señaló que el pasivo ya supera los USD 53 millones, aumentando la preocupación alrededor de las finanzas de una de las instituciones más grandes del fútbol ecuatoriano.

La diferencia puede parecer pequeña cuando se habla de cantidades tan elevadas, pero representa entre USD 3 y 5 millones adicionales respecto a los USD 50 millones que durante meses se utilizaron como referencia.

Ese incremento obliga a la nueva administración a encontrar soluciones que vayan mucho más allá de reducir gastos deportivos. Barcelona necesita generar nuevos ingresos, renegociar obligaciones y establecer un proyecto financiero capaz de evitar que continúen acumulándose compromisos.

Además, existen obligaciones con exjugadores, acreedores y otros compromisos que condicionan el presupuesto que podría destinarse exclusivamente al fútbol.

Barcelona SC necesitaría millones solamente para volver a reducir la deuda a USD 50 millones

La dimensión del problema puede entenderse con un cálculo sencillo. Si el pasivo se encuentra en el extremo inferior señalado, USD 53 millones, Barcelona necesitaría cancelar aproximadamente USD 3 millones únicamente para regresar a la barrera de USD 50 millones.

Si la cantidad real está más cerca de los USD 55 millones, tendría que desembolsar USD 5 millones para alcanzar nuevamente ese punto.

Y todavía seguiría debiendo USD 50 millones.

Por eso, el desafío financiero no consiste únicamente en pagar determinadas obligaciones inmediatas, sino en establecer un modelo sostenible que permita reducir progresivamente el pasivo sin perjudicar el funcionamiento cotidiano del club.

Un ejemplo es el acuerdo alcanzado alrededor de la deuda con Damián Díaz. Barcelona tendría pendiente aproximadamente USD 2,5 millones con el Kitu y habría establecido un mecanismo para distribuir los pagos durante ocho años.

Este tipo de convenios permite ganar oxígeno en el corto plazo, pero también significa mantener obligaciones durante varias temporadas.

La nueva dirigencia recibe a Barcelona SC con uno de sus mayores problemas fuera de la cancha

La situación también explica por qué alrededor de Barcelona se viene hablando de posibles inversionistas y de una transformación del modelo administrativo.

Una institución con obligaciones de entre USD 53 y 55 millones necesita encontrar fuentes de ingresos extraordinarias si pretende reducir considerablemente el pasivo en un periodo razonable.

Taquilla, derechos televisivos, patrocinadores, venta de jugadores y participación en competiciones internacionales pueden generar recursos, pero una parte importante tendría que destinarse a cubrir compromisos anteriores.

Ese escenario limita además la capacidad deportiva. Cada dólar utilizado para pagar una deuda es dinero que no puede destinarse directamente a contrataciones, infraestructura o salarios del primer equipo.

El principal objetivo de la nueva administración será evitar que la cifra continúe creciendo. Antes de pensar en eliminar completamente una deuda superior a USD 50 millones, Barcelona necesita conseguir equilibrio entre lo que genera y lo que gasta.

Las cifras actualizadas vuelven a encender las alarmas: el problema ya no es que Barcelona SC deba USD 50 millones, sino que el pasivo habría aumentado hasta ubicarse entre USD 53 y 55 millones.

Y aun pagando USD 5 millones inmediatamente, en el escenario más alto, el Ídolo apenas conseguiría regresar al enorme nivel de deuda que ya preocupaba anteriormente.