Carlos Gruezo tendría que realizar un importante sacrificio económico para regresar al fútbol ecuatoriano. Durante su etapa en Santos Laguna, su salario se habría ubicado entre USD 80.000 y USD 90.000 mensuales, una cantidad prácticamente imposible de replicar actualmente en la LigaPro. En Ecuador, una eventual propuesta difícilmente superaría los USD 20.000 al mes debido a la delicada situación financiera que atraviesan varios clubes. Liga de Quito aparece como una posibilidad para recuperar al volante, pero el dinero sería uno de los primeros puntos que las partes tendrían que resolver.
Liga de Quito puede abrirle nuevamente las puertas a Carlos Gruezo
Gruezo conoce perfectamente el entorno de Liga de Quito. El mediocampista defendió al conjunto universitario durante 2025 y consiguió ganarse un espacio importante antes de decidir continuar su carrera en México.
Su posterior llegada a Santos Laguna representó una nueva oportunidad internacional, aunque la experiencia terminó antes de lo previsto. Gruezo disputó 12 partidos y convirtió un gol antes de finalizar anticipadamente su vínculo, quedando nuevamente disponible para negociar como agente libre.
Esa condición facilita considerablemente una eventual llegada a LDU. El conjunto albo no tendría que negociar un traspaso con otro club y podría concentrar la inversión en el contrato del jugador, aunque precisamente allí aparece la principal dificultad.
Gruezo viene de manejar condiciones económicas propias de mercados con presupuestos superiores a los de Ecuador. Para regresar tendría que aceptar una reducción considerable de sus ingresos.
Liga, además, tendría que analizar la operación desde su planificación deportiva. Gruezo conoce el campeonato, puede desempeñarse como mediocentro y posee una extensa experiencia internacional, características que reducirían el riesgo deportivo de la contratación.
La crisis de la LigaPro obliga a Gruezo a reducir considerablemente sus pretensiones
El principal obstáculo está en la enorme diferencia salarial. Si se toma como referencia el rango reportado de entre USD 80.000 y USD 90.000 mensuales que habría percibido en Santos Laguna, aceptar USD 20.000 significaría reducir sus ingresos en aproximadamente un 75%.
Ese escenario refleja también las diferencias económicas entre el fútbol mexicano y el ecuatoriano. Los problemas financieros que atraviesan numerosos equipos de la LigaPro han obligado a controlar los presupuestos, renegociar obligaciones y evitar contratos que puedan convertirse posteriormente en nuevas deudas.
Por eso, incluso clubes importantes como Liga de Quito deben cuidar su estructura salarial. Incorporar a un futbolista libre elimina el costo de transferencia, pero no convierte automáticamente la operación en económica si las exigencias mensuales son demasiado elevadas.
Para Gruezo, la decisión también tendría un componente deportivo. A sus 31 años, recuperar continuidad puede ser tan importante como mantener el nivel salarial que alcanzó en el extranjero. Regresar a un club que ya conoce le permitiría competir inmediatamente y mantenerse visible para la Selección de Ecuador.
Universidad Católica también ha aparecido entre sus posibles alternativas en el país, pero cualquier institución ecuatoriana enfrentaría el mismo problema: acercarse a lo que cobraba en México resulta muy difícil.
Por eso, el regreso de Carlos Gruezo dependerá fundamentalmente de cuánto esté dispuesto a reducir sus pretensiones. Si acepta una remuneración acorde a la nueva realidad económica, Liga de Quito podría convertirse nuevamente en una opción para continuar su carrera.







