El regreso de Damián Díaz a Barcelona SC podría traer consigo mucho más que una competencia por un lugar en el equipo titular. El Kitu volvería a asumir un papel importante dentro del vestuario y, entre las responsabilidades que podría recuperar, aparece la capitanía, actualmente en manos de Jhonny Quiñónez. El mediocampista ecuatoriano había ganado protagonismo como uno de los referentes del plantel y llegó a portar la cinta, pero la presencia de Díaz cambia nuevamente la estructura de liderazgo del equipo. Su trayectoria, identificación con el club y peso dentro del camerino podrían llevarlo nuevamente a ocupar ese rol.
Para Quiñónez, esto significaría perder una responsabilidad que había conseguido durante la etapa anterior de Barcelona SC, aunque no necesariamente perdería importancia dentro del funcionamiento colectivo. La llegada del Kitu representa una modificación en la jerarquía, pero también puede convertirse en una oportunidad para complementar sus características. Díaz llega con la experiencia y el liderazgo que lo acompañaron durante sus anteriores etapas en el Ídolo, mientras Quiñónez puede mantener un papel fundamental desde una posición más retrasada.
Damián Díaz también volvería a ser el encargado de los penales
Otro cambio que podría producirse con el regreso de Díaz estaría relacionado con los lanzamientos desde el punto penal. Durante el periodo reciente, Jhonny Quiñónez había asumido esa responsabilidad en Barcelona SC, convirtiéndose en el encargado de ejecutar los penales del equipo. La presencia del Kitu, sin embargo, podría modificar esa distribución de funciones debido a su experiencia y a la confianza que históricamente ha tenido desde los once metros. Si el cuerpo técnico decide devolverle esa responsabilidad, Quiñónez perdería otra función que había adquirido dentro del plantel.
La situación también dependerá de las decisiones de Pablo Trobbiani, quien deberá determinar cómo repartir las responsabilidades en esta nueva etapa. Díaz no solamente competirá por minutos, sino que también puede convertirse en uno de los futbolistas sobre los que recaigan las principales decisiones dentro del campo. El argentino-ecuatoriano tendrá que demostrar que está físicamente preparado para asumir ese peso, mientras Quiñónez deberá adaptarse a una posible reducción de responsabilidades individuales.
Damián Díaz podría ser el complemento perfecto para Jhonny Quiñónez
Lejos de pensar que el regreso de Díaz necesariamente perjudicará a Quiñónez en todos los aspectos, sus características podrían permitir que ambos formen una sociedad interesante en el mediocampo. El ecuatoriano puede actuar más retrasado, aportar despliegue, recuperar balones, distribuir y participar en la construcción, mientras el Kitu tendría mayor libertad para moverse en el último cuarto de cancha. Esa diferencia de funciones permitiría que uno se encargue de buena parte del trabajo físico y defensivo y el otro tenga más libertad para crear.
En ese escenario, Quiñónez podría convertirse precisamente en el socio que necesita Díaz para explotar sus principales virtudes. El mediocampista ecuatoriano tiene capacidad para asociarse y recorrer grandes espacios, además de colaborar en la recuperación, lo que permitiría que el Kitu reciba más cerca del área y se concentre en filtrar balones, encontrar espacios y generar oportunidades. La combinación dependerá del esquema que utilice Trobbiani, pero sobre el papel ambos perfiles no necesariamente se pisan. Mientras Díaz podría recuperar parte del liderazgo y protagonismo que tuvo en Barcelona, Quiñónez tendría la posibilidad de conservar un papel importante en el equipo.







