Moisés Caicedo representa el mejor ejemplo: cuando el mediocampista fue transferido del Brighton al Chelsea, IDV habría recibido alrededor de USD 29,2 millones gracias al porcentaje que conservó pensando en una futura transferencia. Sin esa condición incluida cuando inicialmente dejó Ecuador, el conjunto de Sangolquí habría perdido una verdadera fortuna.

La estrategia demuestra que para Independiente vender a un juvenil no necesariamente significa terminar su relación económica con él. El club busca conservar mecanismos que le permitan beneficiarse nuevamente si ese futbolista aumenta considerablemente su valor en el extranjero.

Con Caicedo, la apuesta terminó superando cualquier expectativa.

El ecuatoriano explotó en la Premier League y Chelsea terminó realizando una operación histórica para contratarlo. IDV, pese a que el futbolista llevaba tiempo fuera de Ecuador, volvió a aparecer como uno de los grandes beneficiados.

Y Caicedo no es un caso aislado. Willian Pacho, Piero Hincapié y Joel Ordóñez son otros ejemplos de jugadores formados en su estructura que posteriormente protagonizaron importantes movimientos internacionales.

Moisés Caicedo demuestra por qué IDV no se desprende completamente de sus joyas

Cuando un club ecuatoriano vende a una de sus principales promesas a Europa, normalmente existe una enorme diferencia entre el precio inicial y el valor que puede alcanzar años después.

Precisamente allí está una de las claves del modelo de Independiente.

En lugar de concentrarse exclusivamente en conseguir la mayor cantidad posible durante la primera operación, conservar un porcentaje de una futura transferencia puede multiplicar los ingresos posteriormente.

Caicedo terminó demostrando perfectamente esa lógica.

Los aproximadamente USD 29,2 millones que habría recibido IDV por su posterior movimiento al Chelsea significan que una decisión contractual tomada años antes terminó generando un ingreso extraordinario.

Si Independiente hubiese vendido completamente sus derechos sin mantener participación en una futura operación, ese dinero habría quedado fuera de sus cuentas.

Solamente con Moisés, entonces, el club habría dejado escapar más de USD 29 millones.

Pacho, Hincapié y Ordóñez pueden seguir aumentando la fortuna de IDV

La importancia de este modelo se entiende todavía mejor al observar la cantidad de talentos que Independiente ha colocado en Europa.

Willian Pacho pasó por el fútbol alemán antes de dar otro salto importante en su carrera. Piero Hincapié también consiguió establecerse en una de las principales ligas europeas, mientras Joel Ordóñez se convirtió en otro defensor ecuatoriano con una valoración internacional creciente.

Cada nueva transferencia puede representar ingresos adicionales para el club formador mediante porcentajes previamente negociados o mecanismos establecidos por las regulaciones internacionales.

Por eso, la verdadera dimensión del negocio no debería medirse exclusivamente mediante el precio por el que un jugador sale inicialmente de Sangolquí.

IDV construyó una cadena económica: forma al futbolista, lo proyecta internacionalmente, recibe dinero por su primera salida y puede volver a beneficiarse cuando su carrera continúa creciendo.

Moisés Caicedo representa el caso más espectacular.

Los USD 29,2 millones que habría generado su transferencia al Chelsea permiten entender cuánto dinero podría haber perdido Independiente si históricamente hubiese negociado a sus juveniles desprendiéndose completamente de cualquier participación futura.

Y mientras jugadores como Pacho, Hincapié y Ordóñez continúen aumentando su valor en Europa, el modelo puede seguir generando ingresos incluso años después de que dejaron de vestir la camiseta de IDV.