De ser campeón con Barcelona SC y anotar 30 goles, mira a lo que se dedica hoy Narciso Mina
Narciso Mina, ex 9 del Ídolo, ahora está desaparecido de los focos y las luces
Narciso Mina es uno de los delanteros más recordados en este último tiempo en Barcelona SC, porque gracias a sus goles llegaron a ser campeones del fútbol ecuatoriano. Junto con nombres como Michael Arroyo o Damián Díaz llegaron a ser un tridente de miedo, que se llevó por encima a todos los equipos del fútbol ecuatoriano.
Una de los sucesos curiosos con ese campeonato que ganó Barcelona SC es que Narciso Mina al inicio de la temporada era un delantero desconocido o que, al menos, no tenía el cartel de lo que habían llegado años anteriores. Nacho estaba muy confiado y prometió que haría 30 goles a final de temporada, algo que lo cumplió y con creses.
Además, Narciso Mina confesó que dependía mucho de sus compañeros que lo asistieron de cara al gol y por ello les ofrecía premios económicos o relojes a cambio que le dieran una asistencia para anotar. Esto ayudó a Barcelona SC y, sobre todo a Narciso Mina, a que se convierta en el goleador absoluto de ese año en el torneo local.
Barcelona SC gozó de aquella temporada de un Narciso Mina que hacía goles de todas las facturas y salvaba las veces que los partidos eran de dientes apretados y necesitaban de alguien que desequilibre el marcador. Al final dio la vuelta olímpica junto con sus compañeros, para luego de unos años recaer en LDU así como otros equipos.
Luego de sus días como futbolista, Narciso Mina se alejó de las cámaras, los flashes y los hinchas que todavía lo recuerdan en Barcelona SC, sobre todo de los hinchas quienes se preguntan qué es de su vida. Nacho se hizo pastor y dirige una iglesia evangélica, predicando ante miles de personas semana tras semana, según pudo conocer El Futbolero.
Narciso Mina aparece muy poco y ha hecho de su vida un mensaje de fe según lo que han mencionado las personas que lo conocen y tratan de cerca. Dejó los botines y el balón por una nueva vocación, la cual la sintió desde que era jugador porque también pertenecía en ese tiempo al grupo de los Atletas de Cristo, junto con otros ex jugadores que comparten sus creencias.