Edwin Villafuerte y Lupo Lastra en el top 5 de los jugadores más bebedores del fútbol ecuatoriano
Algunos jugadores rendían en la cancha, pero también se quedaban horas de hora bebiendo
El fútbol ecuatoriano siempre estuvo lleno de talento, pero también de historias marcadas por la indisciplina. En un reciente repaso sobre los jugadores más ligados a la farra y el alcohol dentro del balompié nacional, dos nombres volvieron a aparecer con fuerza: Edwin Villafuerte y Mario “Lupo” Lastra.
Ambos futbolistas fueron reconocidos por su enorme calidad dentro de la cancha, pero también por episodios relacionados con la vida nocturna, algo que terminó afectando directamente sus carreras deportivas. En el caso de Villafuerte, incluso llegó a protagonizar problemas fuera de las canchas relacionados con el consumo de alcohol.
Mario “Lupo” Lastra, por su parte, quedó marcado como uno de los jugadores más talentosos y rebeldes de su generación. Muchos excompañeros y periodistas coinciden en que tenía condiciones para llegar mucho más lejos, pero la fiesta y la indisciplina terminaron pesando más que su talento.
Durante sus mejores años en Aucas, “Lupo” era considerado uno de los volantes más talentosos del país. Sin embargo, su paso por Barcelona SC estuvo rodeado de críticas por actos de indisciplina y problemas relacionados con la farra.
Villafuerte llegó incluso a ser mundialista con Ecuador en Alemania 2006 y fue considerado durante años como uno de los arqueros con más proyección del país. Pero su carrera también quedó marcada por problemas personales y episodios relacionados con el alcohol.
🍺 ¿Cómo afecta el alcohol al rendimiento de un futbolista?
El consumo frecuente de alcohol puede afectar gravemente el rendimiento físico y mental de un jugador profesional:
Reduce la recuperación muscular
Disminuye la resistencia física
Afecta reflejos y coordinación
Genera problemas disciplinarios y de concentración
Incrementa el riesgo de lesiones
En el fútbol ecuatoriano, muchos exjugadores talentosos vieron afectadas sus carreras precisamente por no mantener disciplina fuera de la cancha.