El jugador de LDU al que secuestraron su hermano y se enteró en pleno festejo de Sudamericana, le pidieron 500 mil
Un momento lamentable para este jugador de LDU mientras levantaron la Copa Sudamericana
Liga de Quito ganó la Copa Sudamericana al Fortaleza de Brasil algunas temporadas atrás y, sin duda, la algarabía de la gente se hizo sentir en muchas partes del Ecuador pero no todos los jugadores tuvieron un momento dulce, ya que uno de ellos se enteró en plenos festejos que le habían secuestrado a su hermano, por lo que no pudo disfrutar al 100%.
En un podcast de Quito, Alexander Alvarado asistió junto con su compañero de equipo, Jeison Medina, donde dieron algunas impresiones y recuerdos de aquella final en Punta del Este. Justamente el 10 del Pueblo contó que no estaba enterado de nada pero cuando ya levantaron la copa y se fueron a los festejos, lo habían llamado por uno de sus hermanos.
En principio, Alexander Alvarado pensó que su hermano estaba desaparecido porque se había ido de festejos por la Copa Sudamericana pero luego le habían confirmado que estaba secuestrado y que estaban pidiendo una recompensa. De inicio le dijeron al 10 de LDU que eran 5 mil dólares por lo que no dudó dos veces en pagarlo.
Luego de unos instantes, Alexander Alvarado volvió a recibir una llamada por parte de su familia diciendo que no eran 5 mil sino 500 mil dólares. En ese instantes las cosas cambiaron porque el 10 no contaba con todo ese dinero. Finalmente arregló y pagó una cantidad que no quiso revelar, pero ya no fue el medio millón de dólares.
Este suceso marcó la vida de Alexander Alvarado porque incluso confesó que hasta ahora tiene psicólogo que le ha ayudado a superar este mal momento y algunos otros. El 10 tuvo un problema bastante complicado pero que tuvo un final feliz porque vio de vuelta a su hermano, aunque los festejos de la Sudamericana se vieron opacados.
Finalmente, Alexander Alvarado sostuvo que en esos festejos, cuando estaban haciendo escala en Bolivia para llegar a Ecuador se enteró de la noticia y le embargó la tristeza. Tanto que ya cuando pisó suelo nacional decidió ya no ir a los festejos sino prefirió ir a la intimidad de su hogar. El 10 del Pueblo la sufrió pero finalmente logró salir adelante.