Emelec atraviesa una delicada situación económica que vuelve a quedar expuesta por la cantidad de obligaciones que mantiene con antiguos y actuales integrantes de sus cuerpos técnicos. Según confirmó José David Jiménez, presidente del club, en una entrevista con Radio Centro, la institución tiene compromisos económicos pendientes con ocho entrenadores al mismo tiempo: Ismael Rescalvo, Leonel Álvarez, Hernán Torres, Jorge Célico, Miguel Rondelli, Sebastián Duró, Marcelo Nasuti y Ezequiel Medrán. Esta situación comprometería las finanzas del cuadro millonario, que debe distribuir sus recursos entre diferentes acreedores.
De todos esos compromisos, la deuda que más grande por su monto es la que Emelec mantiene con Leonel Álvarez y su cuerpo técnico. Jiménez señaló que esta obligación supera los 700.000 dólares, una cifra que evidencia el peso que tienen los acuerdos pendientes con los entrenadores que han pasado por el club. El colombiano estuvo al frente del equipo durante 2024 y, pese a que su etapa terminó, el vínculo contractual dejó obligaciones que todavía deben ser atendidas. La deuda con Álvarez se suma a los compromisos con Rescalvo, Torres, Célico, Rondelli, Duró, Nasuti y Medrán.
La deuda más grande de Emelec es con el Banco del Pacífico
Sin embargo, las obligaciones con los entrenadores representan solamente una parte del complicado panorama financiero de Emelec. De acuerdo con las cifras reveladas por José David Jiménez, el pasivo total de la institución ascendería a aproximadamente 36 millones de dólares. Dentro de ese monto aparece una de las principales obligaciones económicas del club: la deuda con el Banco del Pacífico, que alcanzaría los 12 millones de dólares. La cifra representa una parte significativa del endeudamiento total y muestra que el problema financiero del cuadro eléctrico no se limita a los compromisos generados por su actividad deportiva.
El tamaño de esta deuda condiciona el margen de acción que tiene la dirigencia para administrar los recursos del club. Emelec necesita atender compromisos con instituciones financieras, entrenadores y otros acreedores, mientras al mismo tiempo debe sostener los gastos propios de una temporada deportiva. La cifra de 36 millones de dólares mencionada por Jiménez plantea un desafío de largo plazo para la administración, que tendrá que buscar mecanismos para ordenar las cuentas y establecer acuerdos que permitan reducir progresivamente las obligaciones. En este escenario, cualquier pago pendiente puede convertirse en un nuevo problema si no es atendido dentro de los plazos establecidos.
Emelec debería pagar unos 60.000 dólares esta semana para evitar perder tres puntos en LigaPro
La crisis económica también amenaza con tener un efecto directo sobre el rendimiento de Emelec en la LigaPro. El club debería cancelar esta semana aproximadamente 60.000 dólares para evitar una sanción que podría significar la pérdida de tres puntos. Estas obligaciones estarían relacionadas con deudas impagas, letras de pago vencidas y otros compromisos pendientes ante la Federación Ecuatoriana de Fútbol. El monto es considerablemente menor que la deuda total del club, pero adquiere una importancia especial porque un incumplimiento podría traducirse en una penalización deportiva que afectaría directamente la campaña del equipo.
El escenario deja claro que la situación financiera de Emelec ya no es solamente un asunto administrativo, sino que puede repercutir directamente en la cancha. La dirigencia tiene varios frentes abiertos y necesita evitar que las deudas provoquen nuevas sanciones mientras intenta solucionar un pasivo que, según las cifras entregadas por Jiménez, llega a los 36 millones de dólares. Los más de 700.000 dólares pendientes con Leonel Álvarez y su cuerpo técnico, los 12 millones que corresponderían al Banco del Pacífico y los pagos inmediatos para evitar la pérdida de puntos forman parte de un problema mucho más amplio. Para el club, ordenar sus finanzas se convierte así en una prioridad indispensable para recuperar estabilidad institucional.







