Yo recuerdo que en Liga de Quito tuvimos momentos en los que los resultados deportivos no eran los que esperábamos y Don Rodrigo Paz tenía una manera muy particular de hacernos entender que había que reaccionar. Cuando los resultados eran malos, llegaba a retenernos el 35% de los sueldos, y esa retención podía mantenerse durante más de dos meses. No era que el dinero desaparecía, sino que después de un tiempo nos lo devolvían, pero era una forma de presión para que nosotros entendiéramos la responsabilidad que teníamos dentro de la cancha.

Para mí, esa medida tenía un objetivo muy claro y estaba relacionada directamente con el rendimiento colectivo del equipo. Don Rodrigo Paz no tomaba esa decisión porque quisiera perjudicar económicamente a los jugadores, sino porque buscaba que reaccionáramos ante los malos resultados. Nosotros sabíamos que cuando las cosas no estaban saliendo bien existían consecuencias y que debíamos asumir nuestra responsabilidad como futbolistas de Liga. Después, cuando la situación mejoraba, ese porcentaje que había sido retenido terminaba siendo devuelto, por lo que todos entendíamos que se trataba de una medida de presión y no de una decisión individual contra determinado jugador.

Don Rodrigo Paz no retenía sueldos de manera individual

Algo que quiero dejar muy claro es que Don Rodrigo Paz no retenía los sueldos de manera individual. Si había una medida de este tipo, era para todo el grupo, porque él entendía que los resultados deportivos eran responsabilidad de todos los que formábamos parte del equipo. No señalaba a un jugador específico ni decía que solamente uno debía pagar las consecuencias por un resultado negativo, sino que la decisión era colectiva y alcanzaba al plantel en general.

Yo viví esa manera de manejar las cosas y entendía que Don Rodrigo tenía una forma muy particular de administrar el grupo. Cuando los resultados no acompañaban, nosotros sabíamos que había una reacción de parte de la dirigencia y que debíamos mejorar. El 35% del sueldo se retenía al grupo y después de un tiempo se devolvía, por lo que todos estábamos bajo la misma condición. Esa era la manera que tenía Don Rodrigo Paz de ejercer presión sobre el equipo y de recordarnos que representar a Liga de Quito implicaba una responsabilidad enorme.

Una época de resultados complicados fue en 2007

Una de las etapas en las que tuvimos resultados complicados fue precisamente 2007. Ese año Liga de Quito no tuvo los resultados que posteriormente conseguiría y fue una temporada en la que existieron dificultades deportivas. Nosotros teníamos que afrontar esa situación y entender que en un club como Liga no basta solamente con tener buenos jugadores, porque siempre existe la obligación de competir y responder ante una hinchada que exige resultados.

Lo importante es que después de esa etapa complicada llegó un cambio enorme para Liga de Quito. En 2008 conseguimos la Copa Libertadores de la mano del Patón Bauza, un título histórico para el fútbol ecuatoriano y para nuestra institución. Ese logro demuestra que los momentos difíciles también pueden quedar atrás cuando el equipo encuentra el camino correcto. Yo recuerdo esa época porque pasamos de vivir situaciones complicadas a conseguir uno de los títulos más importantes de la historia de Liga, y esa transformación también demuestra la exigencia que existía dentro del club.