Es discípulo de Edgardo Bauza y se pondría como opción DT para LDU si fracasa Tiago Nunes
Liga de Quito podría tener un cambio de timonel si los resultados no acompañan. Apareció un nuevo nombre
La gestión de Tiago Nunes al frente de Liga Deportiva Universitaria ha comenzado a caminar por la cuerda floja, y en el horizonte albo ya empieza a sonar un nombre que despierta la nostalgia y la ilusión de la hinchada. Norberto Araujo, el capitán eterno que levantó la Copa Libertadores, la Sudamericana y las Recopas con el cuadro universitario, aparece ahora como el principal candidato para asumir el banquillo en caso de que el proceso brasileño no logre revertir la situación actual.
La noticia tomó fuerza tras las revelaciones del periodista Carlos Efraín Mora, quien dijo en La Voz Autorizada que el entorno de Liga de Quito ya está "sondeando" la disponibilidad del ex zaguero central. Araujo no es un nombre cualquiera en Ponciano; su formación como estratega tiene una raíz profunda en la filosofía de Edgardo Bauza, de quien se considera un discípulo directo. El Beto busca replicar ese equilibrio defensivo y esa mentalidad ganadora que el Patón instauró en la época dorada del club, factores que la dirigencia siente que se han perdido en los últimos meses.
Actualmente, Norberto Araujo se encuentra ganando experiencia en la dirección técnica, pero su vínculo emocional con la institución y su conocimiento del ADN albo lo posicionan por encima de otros candidatos externos. Su perfil encaja con lo que el club busca para apagar el incendio, un líder que goce del respeto absoluto del camerino y que sepa lo que significa la presión de vestir la camiseta de Liga en torneos internacionales.
Mientras Tiago Nunes busca soluciones tácticas para sostener su puesto, la figura de Norberto Araujo crece como una opción real y de bajo costo político para la directiva. La posibilidad de ver al último gran capitán comandando al equipo desde la zona técnica es un escenario que la hinchada ve con buenos ojos, entendiendo que el regreso del discípulo de Bauza podría ser el primer paso para recuperar la identidad perdida de la escuadra universitaria.