Es hincha de Barcelona SC pero se enteró que Emelec no tiene presidente y lo que dijo Felipe Caicedo
Felipe Caicedo se refirió al momento crítico de Emelec, que por ahora no tiene ni presidente
El fútbol ecuatoriano ha sido testigo de un gesto de nobleza deportiva que ha trascendido la histórica rivalidad del Astillero. Felipe Caicedo, confeso hincha de Barcelona SC y uno de los máximos referentes de la Selección en la última década, sorprendió a todos este 20 de enero de 2026 con un mensaje cargado de honestidad y preocupación. "Felipao", quien siempre ha bromeado con su deseo de que el eterno rival pierda, no pudo ocultar su malestar al enterarse de que el Club Sport Emelec ha quedado oficialmente en acefalía tras la nulidad del registro de su directiva.
El mensaje, publicado en su cuenta oficial de X (antes Twitter), fue tajante y no dejó espacio a interpretaciones. "Soy barcelonista y siempre voy a querer que Emelec pierda todos sus partidos pero dejando de lado la rivalidad es terrible ver como Emelec se hunde sin control institucional", escribió el delantero. Caicedo, quien conoce de cerca cómo se manejan los clubes de élite tras su largo paso por Europa, entiende que la caída de un grande afecta directamente al ecosistema del fútbol nacional, mermando el espectáculo y la competencia que tanto apasiona al país.
La reacción de Felipe llega en el punto más crítico de la historia moderna de los "eléctricos". El Ministerio del Deporte resolvió declarar la nulidad absoluta del directorio encabezado por Jorge Guzmán, dejando al equipo sin una cabeza legal para firmar contratos, gestionar hidratación o incluso representar al club ante la LigaPro. Para Caicedo, esta falta de orden es una señal alarmante que supera cualquier "chicana" futbolística, pues pone en riesgo la existencia misma de la sana rivalidad que ha definido su vida como aficionado y profesional.
En su publicación, "Felipao" también envió un deseo de pronta recuperación para la institución azul: "Espero, por el bien del fútbol ecuatoriano que se solucionen sus problemas y podamos seguir disfrutando de la sana rivalidad deportiva". Estas palabras han resonado con fuerza en ambas orillas del Guayas, siendo aplaudidas por hinchas amarillos que valoran su sinceridad y por emelecistas que, en medio de su peor pesadilla dirigencial, encuentran en este mensaje un recordatorio de que el respeto deportivo sigue vivo.
La preocupación del exjugador de la Lazio e Inter de Milán no es infundada. Con un pasivo que supera los 30 millones de dólares, sanciones de la FIFA que impiden inscribir jugadores y ahora sin un presidente registrado, Emelec enfrenta la posibilidad real de una intervención externa o incluso de un descenso administrativo si no se nombra un interventor pronto. Caicedo sabe que sin un Emelec fuerte, el Clásico del Astillero pierde su brillo, y su mensaje busca precisamente elevar la conversación hacia la importancia de la estabilidad institucional por encima de los colores.
Las palabras de Felipe Caicedo sirven como un llamado a la cordura en un momento de caos absoluto para el "Bombillo". Al admitir que su deseo de ver perder a Emelec se detiene cuando el club corre peligro de desaparecer, Caicedo ha demostrado que la pasión del hincha tiene un límite: la supervivencia del deporte mismo. Este 2026, mientras Emelec busca desesperadamente un nuevo rumbo, el mensaje de su rival más ilustre queda como un testimonio de que, al final del día, el fútbol ecuatoriano necesita a sus gigantes de pie para seguir latiendo con fuerza.