"Es normalito": En la 1era semana en Pomasqui, el jugador de LDU que más ha defraudado en las prácticas
El jugador deberá poner las barbas en remojo para ganarse su puesto como titular en Liga de Quito
La primera semana de pretemporada en el Centro de Alto Rendimiento de Pomasqui no solo ha dejado sorpresas positivas para Liga de Quito, sino también las primeras preocupaciones sobre el rendimiento de algunos elementos. Mientras el cuerpo técnico de Vitamina Sánchez busca imprimir un ritmo frenético y de alta intensidad, un nombre ha comenzado a quedar rezagado en las evaluaciones físicas y tácticas. Se trata de Alejandro Tobar, quien, a diferencia de otros refuerzos, no ha logrado sintonizar con la exigencia que demanda el equipo albo en este arranque del 2026.
La información fue revelada en exclusiva por el periodista Diego Becerra en el programa Voz Autorizada de El Futbolero Ecuador. Según el cronista, las sensaciones que ha dejado el volante en estos primeros días son de una alarmante falta de adaptación al ritmo de juego. Becerra fue enfático al señalar que, dentro de la interna del club, el desempeño del jugador ha sido calificado como "normalito", una etiqueta que preocupa considerando las expectativas que se tenían sobre su capacidad para oxigenar el mediocampo.
Aquí puedes escuchar los detalles de Alejandro Tobar y su primera semana en LDU:
Las críticas puntuales hacia Tobar se centran en su falta de despliegue y compromiso defensivo. Según los reportes desde Pomasqui, al jugador se le ve falto de energía: no corre con la intensidad necesaria y muestra deficiencias claras a la hora de marcar. En un esquema que prioriza la presión tras pérdida y las transiciones rápidas, la pasividad de Alejandro Tobar ha resultado evidente para el cuerpo técnico, que espera una reacción inmediata del futbolista para no quedar fuera de la consideración principal.
Además de los problemas defensivos, se ha mencionado que a Tobar le falta esa dinámica esencial para el fútbol moderno. En las prácticas de fútbol en espacios reducidos, donde la toma de decisiones debe ser veloz y el movimiento constante es obligatorio, el volante ha lucido lento y con dificultades para encontrar líneas de pase efectivas. Esta desconexión con el ritmo de sus compañeros ha provocado que sea uno de los puntos bajos en los informes de rendimiento de esta primera fase de entrenamientos.
La situación es contrastante si se compara con el nivel mostrado por otros mediocampistas como Jesús Pretell, quien ha sido elogiado por su entrega. Para un club como Liga de Quito, que compite en múltiples frentes, no hay espacio para jugadores que no alcancen el estándar físico requerido. La directiva y el cuerpo técnico aún confían en que se trate de un proceso de adaptación a la altitud o a la carga de trabajo, pero la advertencia ya está sobre la mesa: Tobar necesita elevar su nivel si quiere pelear un puesto.
Alejandro Tobar, nuevo refuerzo de LDU, que buscará consolidarse este 2026:
La primera semana en Pomasqui ha servido para marcar las distancias entre quienes llegaron listos para la batalla y quienes aún están en deuda. Alejandro Tobar tiene el talento técnico, pero en el fútbol de élite el talento sin dinámica resulta insuficiente. Los próximos días serán cruciales para determinar si el volante logra revertir esta imagen de "jugador normalito" o si, por el contrario, se convierte en la primera gran decepción del mercado de pases universitario en este 2026.