La salida de Tiago Nunes de Liga Deportiva Universitaria de Quito me dejó una sensación de inconformidad. No porque piense que todo lo realizado fue perfecto, sino porque hace poco la dirigencia, encabezada por Isaac Álvarez, había manifestado públicamente que existía un proyecto deportivo que debía respetarse y que era necesario tener paciencia para evaluar el trabajo del entrenador. Ese discurso transmitía la idea de continuidad, pero finalmente la decisión fue completamente distinta.

Cuando un club habla de un proyecto, ese proyecto debe sostenerse incluso en los momentos difíciles. Entiendo que en instituciones grandes la presión por los resultados siempre existe, pero cambiar el rumbo tan rápido termina enviando un mensaje contradictorio. Por eso considero que la salida de Tiago Nunes no fue coherente con lo que la propia dirigencia había expresado semanas atrás. Si realmente se creía en un proceso, lo correcto era darle el tiempo suficiente para intentar cumplir los objetivos deportivos que todavía estaban en disputa.

Liga de Quito aún está vivo en todos sus frentes

Otro aspecto que alimenta mi inconformidad es que Liga de Quito todavía seguía compitiendo en todas las competiciones importantes de la temporada. Si bien su panorama en la LigaPro era complejo por la diferencia de puntos con IDV, el equipo mantenía opciones matemáticas y aún tenía varios partidos por disputar para intentar acercarse a los primeros lugares de la clasificación.

Además, el club continúa en carrera en la Copa Ecuador y está a aproximadamente un mes de afrontar una de las series más importantes del año: los octavos de final de la Copa Libertadores frente a Mirassol FC. Por eso pienso que todavía existían argumentos para mantener la continuidad del cuerpo técnico y permitir que el proyecto fuera evaluado una vez concluyeran todas las competencias de la temporada.

Tiago Nunes se fue sin conseguir ningún título en Liga de Quito

Es cierto que Tiago Nunes dejó el club sin conquistar títulos oficiales. Durante más de un año al frente del equipo no pudo ganar la LigaPro, la Copa Ecuador ni la Copa Libertadores, objetivos que naturalmente acompañan a una institución de la dimensión de Liga de Quito. Ese dato explica parte de la exigencia que existía alrededor de su trabajo y las críticas que recibió en determinados momentos.

Sin embargo, también considero que su gestión tuvo aspectos positivos, especialmente durante 2025, cuando logró mantener al equipo competitivo en los distintos torneos que disputó. Aunque los campeonatos no llegaron, Liga fue protagonista durante buena parte de la temporada y mostró un funcionamiento que le permitió pelear en varios frentes. Precisamente por eso creo que el proyecto merecía una evaluación más completa antes de tomar la decisión de finalizar el ciclo del entrenador brasileño.