Insólito, BSC no tuvo para estampar los nombres en las camisetas y lo que hicieron fue como en la barrial
Barcelona SC presentó sus jugadores en la Noche Amarilla Quito y no cuidaron todos los detalles
El fútbol ecuatoriano vivió un momento que osciló entre lo cómico y lo vergonzoso durante la última exhibición del "Ídolo" en la capital. Lo que debía ser una noche de gala y profesionalismo absoluto se vio empañada por un detalle logístico que nadie podía creer. Resulta insólito, pero BSC no tuvo para estampar los nombres en las camisetas de algunos de sus jugadores, un error que resulta difícil de digerir para la institución más laureada y popular del país en pleno año de celebraciones importantes.
La improvisación de último minuto dejó a los asistentes y a los televidentes con la boca abierta, ya que la solución que encontraron los utileros fue digna de un torneo de fin de semana en cualquier parque de la ciudad. Lo que hicieron fue como en la barrial, apelando a recursos que no corresponden a un club que maneja presupuestos de millones de dólares y que cuenta con el respaldo de las marcas deportivas más importantes de la región. La imagen de la indumentaria oficial "remendada" se volvió viral en cuestión de minutos.
La técnica utilizada para identificar a los futbolistas fue lo que más indignación y burlas generó en las redes sociales. Pusieron masking en el nombre atrás en la camiseta de forma rústica, tratando de tapar errores previos o la falta de personalización de fábrica. Ver la cinta adhesiva de color crema sobre la elegante tela amarilla fue un golpe a la imagen de la marca Barcelona, dejando una sensación de desorden administrativo que contrastaba con las luces y los fuegos artificiales de la presentación.
Para completar la escena, la caligrafía no ayudó a mejorar la presentación visual del uniforme. Con un marcador de tinta negra, los encargados escribieron el nombre de un jugador sobre la cinta, emulando los equipos de ligas amateurs donde la numeración y los apellidos se deciden minutos antes del pitazo inicial. Esta falta de prolijidad fue interpretada por muchos como una falta de respeto a la historia del club y a los propios deportistas, quienes tuvieron que saltar al campo con una prenda que parecía inacabada.
Este episodio queda como una mancha anecdótica en la planificación de la temporada 2026. Aunque el equipo ganó en la cancha, en la gestión de imagen el club sufrió una derrota innecesaria por un descuido logístico que pudo evitarse con una revisión previa. Barcelona SC deberá tomar cartas en el asunto para que la indumentaria del centenario siempre esté a la altura de su leyenda, dejando el masking y los marcadores exclusivamente para las canchas de barrio y no para el escenario máximo del fútbol nacional.