El estadio George Capwell de Emelec tiene una particularidad que llama la atención de propios y extraños: desde algunos sectores, su estructura puede verse “chueca” o desalineada. Esta característica no responde simplemente a una decisión estética, sino a la evolución que tuvo el escenario a lo largo de varias décadas. El Capwell fue inaugurado en 1945 y, con el paso de los años, fue sometido a diferentes procesos de ampliación y remodelación que cambiaron considerablemente su fisonomía. Una de las primeras transformaciones importantes se produjo en 1991, cuando el escenario eléctrico comenzó otra etapa de modernización.
La explicación de esa curiosa apariencia está relacionada precisamente con la manera en que el estadio fue creciendo. La última gran remodelación se realizó entre 2015 y 2017, con el objetivo de ampliar considerablemente su capacidad y acercarla a los 40 mil espectadores. Al tratarse de un escenario que ya tenía décadas de existencia, las nuevas estructuras tuvieron que adaptarse a una infraestructura previamente construida, en lugar de levantar un estadio completamente nuevo desde cero. El resultado fue una combinación de diferentes etapas arquitectónicas que, dependiendo del lugar desde donde se observe el Capwell, puede generar la sensación de que algunas tribunas o sectores están ligeramente desalineados.
El estadio Capwell en el pasado se usó para distintas disciplinas
El estadio George Capwell no fue utilizado únicamente para partidos de fútbol durante sus primeros años, ya que el escenario también recibió diferentes actividades deportivas y espectáculos. Entre las disciplinas que tuvieron espacio allí estuvo el béisbol, una actividad que tuvo importancia dentro de la historia deportiva de Guayaquil. Esto demuestra que el recinto no nació exclusivamente como un estadio destinado al fútbol profesional que hoy conocemos, sino que durante distintas etapas de su existencia tuvo una utilización mucho más amplia y fue adaptándose a las necesidades deportivas de la ciudad.
Pero la historia del Capwell tiene todavía más particularidades. El escenario también llegó a ser utilizado para corridas de toros, algo que actualmente resulta llamativo si se compara con la función que tiene el estadio en el fútbol ecuatoriano moderno. Con el paso de las décadas, el crecimiento de Emelec y la consolidación del fútbol como el principal espectáculo deportivo hicieron que el recinto se identificara cada vez más con el conjunto eléctrico. Aun así, aquellos episodios forman parte de la historia del escenario y ayudan a comprender por qué el Capwell ha tenido tantas transformaciones. Su evolución no se limitó a ampliar tribunas, sino que también estuvo marcada por los diferentes usos que tuvo desde su inauguración.
¿Cuánto costó la última remodelación del Capwell?
La última gran remodelación y ampliación del estadio George Capwell tuvo un costo de USD 25 millones, de acuerdo con información difundida por Bendito Fútbol. La obra se realizó durante la presidencia de Nassib Neme y representó una de las inversiones más importantes en la historia reciente de Emelec. El proyecto buscaba transformar completamente diferentes sectores del escenario y, sobre todo, incrementar su capacidad hasta acercarse a los 40 mil espectadores. Para el club, la remodelación significó una apuesta por modernizar su casa y convertirla nuevamente en un escenario de referencia dentro del fútbol ecuatoriano.
La magnitud del proyecto también explica algunas de las particularidades que pueden observarse actualmente en el estadio. Al ampliar un escenario histórico en lugar de construir uno completamente nuevo, las nuevas estructuras tuvieron que convivir con elementos que ya existían, dando como resultado una arquitectura bastante singular. Entre 2015 y 2017, Emelec concretó una transformación que permitió aumentar la capacidad y modernizar el Capwell, pero mantuvo parte de la historia acumulada durante décadas. Por eso, cuando un aficionado observa el estadio desde determinados puntos, puede encontrar esa apariencia irregular que popularmente se describe como “chueca”.







