El triunfo 2-1 de Liga de Quito sobre Delfín en el estadio Rodrigo Paz Delgado dejó una de las mayores polémicas de la jornada por una decisión arbitral que continúa generando debate. Más allá de la remontada conseguida por el conjunto albo en los minutos finales, la atención de muchos aficionados se centró en los nueve minutos de tiempo adicional que concedió el juez central. Durante la transmisión del compromiso, incluso se comentó que, por el desarrollo del encuentro, el tiempo agregado parecía excesivo y que una reposición de cuatro o cinco minutos habría sido más acorde con lo ocurrido durante el segundo tiempo.
Finalmente, fue precisamente en ese lapso de descuento cuando Michael Estrada anotó el tanto del triunfo, una situación que incrementó aún más la controversia alrededor de la actuación arbitral. Las reacciones no tardaron en aparecer en redes sociales una vez finalizado el compromiso. Mientras los hinchas de Liga de Quito defendieron que el árbitro aplicó correctamente el reglamento al contabilizar todas las interrupciones del juego, seguidores de Delfín y varios analistas cuestionaron que el tiempo añadido fuera tan extenso. La discusión se intensificó porque el gol del 2-1 llegó en el 90+9, cuando el partido parecía encaminado al empate.
El segundo tiempo tuvo tres goles y una revisión en el VAR que consumieron varios minutos
Uno de los argumentos utilizados por quienes respaldan la decisión arbitral es que el segundo tiempo tuvo varias interrupciones importantes. Durante ese periodo se marcaron tres goles, acciones que naturalmente implicaron celebraciones, reanudaciones y algunos minutos sin juego efectivo. Además, el árbitro también debió acudir al VAR para revisar una jugada, procedimiento que igualmente consumió tiempo y retrasó el reinicio del compromiso.
Precisamente esos episodios forman parte de los elementos que los árbitros suelen considerar al momento de calcular el tiempo de reposición. Aunque durante la transmisión se mencionó que un agregado de entre cuatro y cinco minutos parecía suficiente, otros sostienen que las revisiones tecnológicas y las diferentes interrupciones justificaban un tiempo mayor. Esa diferencia de criterios explica por qué la decisión terminó generando una discusión tan amplia entre periodistas, aficionados y analistas una vez concluido el partido.
Los siete cambios realizados también influyeron en el tiempo añadido
Otro aspecto que se tomó en cuenta para analizar la reposición fue la cantidad de sustituciones realizadas durante la segunda mitad. En total se registraron siete cambios, de los cuales tres correspondieron a Liga de Quito y cuatro a Delfín. Cada sustitución implica detener el juego durante algunos segundos, por lo que también representa un factor que los árbitros consideran al establecer el tiempo adicional. A pesar de ello, el debate continúa abierto entre quienes creen que los nueve minutos fueron excesivos y quienes consideran que el juez simplemente compensó todas las interrupciones registradas.
Lo cierto es que ese extenso descuento terminó siendo decisivo para el desenlace del compromiso, ya que Michael Estrada apareció en el 90+9 para marcar el 2-1 definitivo y completar la remontada de Liga de Quito. La acción dejó tres puntos importantes para el conjunto albo, pero también abrió una nueva discusión sobre los criterios utilizados para calcular el tiempo de adición, una polémica que sigue alimentando el debate entre los aficionados del fútbol ecuatoriano.







