La incertidumbre alrededor de Barcelona SC por el caso de la presunta alineación indebida de Erick Mendoza no solo podría tener consecuencias deportivas para el club, sino también un impacto económico para la Copa Ecuador. Si finalmente la resolución definitiva confirma la eliminación del conjunto torero, el torneo perdería a uno de sus principales generadores de audiencia, taquilla y exposición comercial. Bajo ese escenario, distintas estimaciones permiten proyectar que la competición podría dejar de mover entre 300.000 y 600.000 dólares en las siguientes fases, considerando el efecto comercial que produce la presencia del club más popular del país.
Es importante precisar que esa cifra corresponde a una estimación económica basada en variables como la venta de entradas, el consumo de derechos televisivos, el interés de los patrocinadores y el comportamiento comercial que históricamente genera Barcelona SC cuando disputa instancias decisivas. No se trata de un monto oficial comunicado por la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) ni por la organización de la Copa Ecuador, sino de una proyección elaborada a partir del peso que tiene el club dentro del mercado futbolístico ecuatoriano.
Barcelona SC tiene poco más de un tercio del total de los hinchas ecuatorianos
La importancia comercial de Barcelona SC se explica, en gran parte, por el enorme respaldo popular que mantiene en el país. De acuerdo con un estudio realizado por Click Research, basado en una muestra de 2.280 encuestas, el conjunto torero es el club con mayor cantidad de aficionados en Ecuador, alcanzando un 33,60 % de la preferencia nacional. En otras palabras, aproximadamente uno de cada tres hinchas ecuatorianos simpatiza con la institución amarilla, un dato que explica por qué sus partidos suelen registrar altos niveles de asistencia, audiencia televisiva y repercusión en redes sociales.
Ese alcance convierte a Barcelona SC en uno de los principales activos comerciales del fútbol ecuatoriano. Cada vez que participa en competiciones nacionales, el interés del público suele incrementarse significativamente, beneficiando también a los organizadores, patrocinadores y operadores televisivos. Por ello, una eventual eliminación del torneo no solo afectaría al club desde el punto de vista deportivo, sino que también privaría a la Copa Ecuador de uno de los equipos con mayor capacidad para atraer espectadores y generar ingresos durante las fases decisivas de la competencia.
Barcelona SC aspiraba a regresar a los cuartos de final de la Copa Ecuador después de seis años
En el plano deportivo, Barcelona SC había logrado un objetivo que se le había escapado durante varias temporadas: volver a los cuartos de final de la Copa Ecuador. La última ocasión en la que el conjunto amarillo alcanzó esta instancia fue en 2019, por lo que la clasificación conseguida en el campo representaba el regreso a una fase que el club no disputaba desde hacía seis años. Sin embargo, ese avance quedó bajo revisión debido al caso relacionado con Erick Mendoza, cuya participación en el encuentro generó la controversia reglamentaria que actualmente analiza la FEF.
Por esa razón, la clasificación todavía permanece en suspenso hasta que exista una resolución definitiva por parte de los organismos competentes. Si la apelación presentada por Barcelona SC prospera, el equipo mantendrá su lugar entre los ocho mejores del torneo y conservará vivas sus aspiraciones de conquistar por primera vez la Copa Ecuador. En cambio, si la sanción es ratificada, el impacto irá mucho más allá de la eliminación deportiva, ya que la competición también perdería a su principal atractivo comercial.







