Liga de Quito tuvo que destinar aproximadamente USD 7 millones al pago de una obligación tributaria con el Servicio de Rentas Internas (SRI), según reveló su presidente, Isaac Álvarez. La cifra representa un desembolso considerable para el conjunto universitario, especialmente en un momento en el que la institución busca controlar sus gastos y reorganizar su presupuesto de cara a la temporada 2027. Para dimensionar el impacto económico de esta obligación, con ese dinero el equipo albo habría podido contratar hipotéticamente hasta siete futbolistas valorados en USD 1 millón cada uno. Sin embargo, esta comparación no significa que LDU tuviera disponibles esos recursos para realizar fichajes.
El pago de los USD 7 millones también permite comprender las dificultades que enfrenta la dirigencia para mantener una plantilla competitiva sin comprometer la estabilidad financiera del club. Isaac Álvarez ha reconocido que la institución atraviesa un escenario económico exigente, hasta el punto de recurrir a financiamiento personal para facilitar la inscripción de jugadores. En ese contexto, realizar contrataciones millonarias podría resultar complicado si no se generan nuevos ingresos. Aunque siete refuerzos de un millón de dólares representarían una renovación importante del plantel, esa estimación tampoco contempla salarios, primas de contratación, comisiones y otros gastos asociados.
Liga de Quito ganó en 2026 poco más de USD 7 millones por la Copa Libertadores
La participación de Liga de Quito en la Copa Libertadores 2026 le permitió acumular aproximadamente USD 7,31 millones en premios económicos de la Conmebol, una cantidad que refleja la importancia de disputar competiciones internacionales para las finanzas del club. Estos ingresos representan un respaldo considerable para una institución que necesita mantener un presupuesto competitivo y afrontar diferentes obligaciones durante la temporada. Además, el dinero obtenido en torneos continentales puede contribuir al funcionamiento deportivo, al cumplimiento de compromisos contractuales y a la planificación de futuras incorporaciones.
La comparación entre los USD 7,31 millones acumulados por la Libertadores y los USD 7 millones destinados al SRI resulta especialmente llamativa, debido a que ambas cantidades son prácticamente equivalentes. De hecho, la obligación tributaria representa aproximadamente el 95,8 % del monto correspondiente a los premios internacionales mencionados. Esto permite dimensionar la magnitud del compromiso económico que tuvo que afrontar LDU, aunque no significa que la institución haya utilizado directamente los ingresos de la Copa Libertadores para realizar ese pago. La procedencia específica de los recursos no ha sido detallada públicamente.
Liga de Quito tiene un plan para obtener más ingresos
Liga de Quito también busca generar recursos mediante el alquiler de las instalaciones de su Country Club para diferentes actividades privadas. La institución ha promocionado espacios destinados a eventos sociales, empresariales, estudiantiles y deportivos, una iniciativa que permitiría aprovechar su infraestructura más allá de las actividades habituales relacionadas con el fútbol. Esta alternativa representa una oportunidad para diversificar las fuentes de financiamiento del club, especialmente en un escenario en el que los gastos deportivos y las obligaciones institucionales requieren una administración cuidadosa.
La propuesta contempla la posibilidad de utilizar espacios del Country Club para reuniones corporativas, celebraciones y otras actividades organizadas por particulares o empresas interesadas. No obstante, LDU no ha difundido públicamente una proyección oficial sobre cuánto dinero espera recaudar mediante este servicio, por lo que todavía no es posible determinar su impacto real en el presupuesto. Los valores de alquiler dependerían de las características de cada evento y de las condiciones acordadas con los organizadores. Para la administración encabezada por Isaac Álvarez, encontrar nuevas fuentes de ingresos podría ayudar a reducir la presión sobre las finanzas institucionales y facilitar la planificación de 2027.








