LDU perdió contra Emelec y Tiago Nunes ya lloró porque estaban cansados esta fue su excusa
Tiago Nunes habló luego de la victoria de Emelec sobre Liga de Quito en el Capwell
La derrota de Liga de Quito en el Estadio Capwell ha dejado un clima de tensión que Tiago Nunes ha intentado disipar con declaraciones que, lejos de calmar las aguas, han encendido la polémica. Tras el 1-0 ante Emelec, el estratega brasileño buscó justificar el bajo rendimiento de su equipo, aunque esta vez intentó matizar sus palabras para evitar las críticas recibidas en jornadas anteriores por sus quejas sobre el calendario.
Nunes señaló que no volvería a utilizar el cansancio físico como argumento principal, asegurando que sus comentarios previos fueron malinterpretados por la prensa y la opinión pública. Sin embargo, en el análisis de la derrota, el técnico azucena dejó entrever que el factor psicológico y la planificación estratégica jugaron un papel determinante, admitiendo que el grupo tenía la mente puesta en el crucial compromiso de Copa Libertadores frente a Lanús.
Según el entrenador, la proximidad del duelo internacional lo obligó a realizar modificaciones significativas en la alineación titular que saltó al césped de Guayaquil. Nunes justificó las rotaciones como una necesidad para preservar piezas clave de cara al torneo continental, sugiriendo que la falta de ritmo y la desconexión en ciertas fases del partido contra el "Bombillo" fueron consecuencia directa de priorizar el objetivo internacional sobre el torneo local.
Esta postura ha generado debate entre la hinchada alba, que cuestiona si el equipo tiene la profundidad de plantilla necesaria para encarar ambos frentes sin sacrificar su identidad de juego. Mientras la dirigencia y el cuerpo técnico se enfocan en lo que será el choque ante el conjunto argentino, la derrota ante Emelec deja una herida abierta en la LigaPro, donde los puntos cedidos podrían pasar factura en la lucha por las posiciones de vanguardia. Por ahora, todas las fichas de Nunes parecen estar puestas en la Libertadores, esperando que el riesgo asumido en el Capwell rinda frutos en la arena continental.