Gustavo Álvarez encontró una solución de emergencia en Frangoy Zambrano para cubrir el lateral derecho y la apuesta terminó funcionando en la victoria de Liga de Quito ante Aucas. Ante las pocas alternativas disponibles para esa posición, el entrenador argentino decidió mover al futbolista de su ubicación habitual y utilizarlo como lateral derecho, una decisión que estuvo directamente relacionada con la necesidad de preservar a varios de sus principales jugadores. Liga de Quito tiene por delante un partido determinante ante Mirassol por la Copa Libertadores y el cuerpo técnico decidió administrar las cargas de quienes vienen teniendo mayor continuidad.

En ese contexto, Josué Cuero, único lateral derecho natural del plantel, recibió descanso, mientras Zambrano asumió una responsabilidad diferente en el Superclásico de Quito. La decisión de Álvarez también mostró la importancia de contar con jugadores capaces de adaptarse a distintas posiciones durante una temporada exigente. Zambrano no solo tuvo que cumplir una función diferente, sino que además afrontó el compromiso ante Aucas en un escenario complicado y con la responsabilidad de mantener el equilibrio defensivo. El objetivo principal del entrenador era que sus titulares llegaran en las mejores condiciones posibles al duelo internacional.

Frangoy Zambrano jugó los 90 minutos y fue de los mejores de la zaga defensiva

Frangoy Zambrano disputó los 90 minutos ante Aucas y terminó siendo uno de los jugadores más ordenados de la defensa de Liga de Quito. El futbolista respondió a la confianza de Gustavo Álvarez y logró adaptarse a una posición que no es la que ocupa habitualmente. Una de las principales virtudes que mostró durante el encuentro fue su seguridad con el balón, algo especialmente importante porque Liga necesitaba construir sus ataques desde el fondo sin quedar expuesto ante la presión del conjunto oriental. Zambrano tuvo una participación constante y no evidenció mayores problemas para desempeñarse en el costado derecho.

Su buen manejo de pelota también permitió que la salida de Liga de Quito no se viera comprometida pese a las modificaciones realizadas por Álvarez. El entrenador buscaba preservar a varios futbolistas para el duelo ante Mirassol, por lo que necesitaba respuestas de quienes habitualmente tienen menos protagonismo. Zambrano fue uno de ellos y cumplió con una tarea que exigía concentración durante todo el compromiso. Su actuación ante Aucas puede ser considerada una noticia positiva para el cuerpo técnico, especialmente porque encontró una alternativa en una zona donde el plantel no tiene demasiadas opciones.

Liga de Quito esperaba poder reforzar el lateral derecho, pero no pudo incorporar a nadie

Liga de Quito había identificado el lateral derecho como una de las posiciones que necesitaba reforzar, pero hasta el momento no consiguió incorporar a un nuevo jugador para esa zona. La planificación del club contemplaba la posibilidad de sumar una alternativa que pudiera competir con Josué Cuero y evitar que el equipo dependiera exclusivamente de un lateral derecho natural. Sin embargo, las gestiones realizadas en el mercado no terminaron concretándose y Gustavo Álvarez continúa trabajando con las opciones que tiene actualmente dentro de su plantilla.

Esta situación explica, en parte, decisiones como la tomada ante Aucas. El descanso de Josué Cuero obligó a buscar una solución interna y Zambrano terminó ocupando el puesto, con un resultado positivo tanto en lo individual como en lo colectivo. Para Álvarez, contar con un jugador capaz de desempeñarse en esa posición representa una herramienta importante, especialmente durante un calendario en el que Liga de Quito necesita administrar los minutos de sus principales futbolistas. El buen partido de Zambrano no elimina la necesidad que tiene el club de contar con mayor profundidad en el lateral derecho.