Mientras la plantilla de Barcelona SC vale 5 millones, esto cuesta la de Emelec ahora que decidieron bajar presupuestos
Según comentó José David Jiménez, Emelec tendrá una reducción en el valor de su plantilla extremo para evitar sanciones
El contraste económico entre los dos gigantes del Astillero ha alcanzado niveles históricos en este 2026. Mientras Barcelona SC mantiene una estructura financiera robusta, con una plantilla valorada globalmente en cerca de 5 millones de dólares, su eterno rival atraviesa un proceso de reingeniería drástico. La diferencia en el valor de mercado no solo refleja el presente deportivo, sino las realidades administrativas opuestas que enfrentan ambas instituciones en su carrera por la gloria nacional.
En el bando azul, la consigna es la austeridad absoluta para salvar la existencia del club. José David Jiménez, candidato a la presidencia de Emelec, ha sido el encargado de transparentar el duro ajuste que se viene para el equipo. Según el aspirante a la dirigencia, el objetivo es reducir drásticamente los egresos, confirmando que el valor de la plantilla se reducirá de 800 mil a 1 millón de dólares respecto a lo que costaba el año anterior, una medida necesaria para frenar la asfixia financiera.
Esta decisión representa una caída estrepitosa si se compara con los datos actuales de portales especializados. Actualmente, la plantilla de Emelec vale 6.9 millones de dólares según Transfermarkt, lo que significa que el plan de la nueva dirigencia implica un recorte masivo en la valoración del plantel a 5.9 millones aproximadamente. Pasar de un equipo tasado en casi siete millones a una nómina operativa mucho más modesta obligará a la salida de los jugadores con los salarios más altos y las fichas más costosas.
A continuación las declaraciones de José David Jiménez, candidato a presidente de Emelec:
Para el hincha eléctrico, esta noticia genera una mezcla de preocupación y realismo. La reducción del presupuesto a un rango de entre 800 mil y 1 millón de dólares es el síntoma de una economía de guerra destinada a sanear las cuentas y evitar que las deudas bancarias terminen por hundir al club. Es un sacrificio deportivo en el corto plazo con la esperanza de recuperar la salud institucional que permita, en años venideros, volver a las cifras millonarias.
El Clásico del Astillero del 2026 se jugará en condiciones de una disparidad financiera nunca antes vista. Mientras Barcelona SC navega con un presupuesto consolidado, Emelec inicia un camino de sacrificio donde cada dólar cuenta. El éxito de esta gestión dependerá de que esa plantilla de bajo costo pueda rendir por encima de su valor de mercado, demostrando que en el fútbol, aunque el dinero ayuda, la mística y el orden táctico también pueden dar sorpresas ante los presupuestos millonarios.