A sus 48 años, Moisés Candelario mantiene una relación cotidiana con el fútbol y llega a disputar hasta cuatro o cinco partidos por semana en las canchas barriales de Guayaquil. El exfutbolista se retiró profesionalmente a finales de 2013, después de tener como último club a Deportivo Bolívar, pero nunca se alejó completamente de la pelota. Actualmente juega con UVA 5, donde continúa compitiendo sin la presión que acompañó su etapa profesional. Ya no existen contratos, concentraciones ni convocatorias, pero permanece intacto el deseo de entrar a una cancha y compartir con quienes forman parte de su entorno futbolístico.

Para Candelario, esta etapa tiene una motivación diferente a la que marcó sus años como profesional. Ahora juega principalmente por sus amigos, por el ambiente del camerino y por el cariño que conserva hacia un deporte que formó parte de prácticamente toda su vida. Mantener una frecuencia de cuatro o cinco encuentros semanales a los 48 años demuestra que el retiro no significó abandonar la actividad, sino encontrar otra forma de disfrutarla. Después de recorrer diferentes equipos del fútbol ecuatoriano y llegar incluso a vestir la camiseta de la Selección, el mediocampista encontró en el fútbol barrial un espacio para volver a la actividad.

¿Por qué equipos grandes pasó Moisés Candelario?

Emelec, Liga de Quito, Barcelona SC y El Nacional aparecen entre los equipos más importantes por los que pasó Moisés Candelario durante su trayectoria profesional. El mediocampista tuvo así la oportunidad de defender las camisetas de varios de los clubes con mayor tradición del fútbol ecuatoriano, construyendo una carrera extensa antes de retirarse definitivamente a finales de 2013. Su recorrido le permitió conocer diferentes instituciones y contextos competitivos, además de mantenerse durante varios años dentro del fútbol nacional antes de cerrar su etapa profesional con Deportivo Bolívar.

Su paso por estos clubes forma parte de una carrera que ahora contrasta con la tranquilidad del fútbol barrial. Después de haber estado en instituciones como Emelec, LDU, Barcelona SC y El Nacional, Candelario continúa entrando a una cancha varias veces por semana, aunque con objetivos completamente diferentes. El resultado dejó de ser una cuestión profesional y el camerino pasó a convertirse principalmente en un lugar para compartir con amigos. Esa transición explica por qué, más de una década después de su retiro, todavía mantiene una actividad futbolística frecuente y conserva el entusiasmo por competir cada vez que tiene una pelota cerca.

Moisés Candelario llegó a jugar en la Selección de Ecuador

Moisés Candelario disputó seis partidos con la Selección de Ecuador durante su etapa como futbolista profesional. Cinco de esas presentaciones correspondieron a encuentros amistosos y una se produjo por Eliminatorias, consiguiendo así representar oficialmente a la Tri. Aunque su recorrido internacional fue más corto que su extensa trayectoria a nivel de clubes, haber llegado a la selección significó alcanzar uno de los principales escalones disponibles para un futbolista ecuatoriano. Su nombre quedó ligado a una generación que buscaba abrirse espacio en un periodo diferente de la historia del combinado nacional.

Más de una década después de disputar su último encuentro como profesional, Candelario mantiene esa misma pasión en un escenario completamente distinto. Ya no busca una convocatoria de Ecuador ni un contrato con alguno de los principales clubes del país, sino disfrutar del fútbol con UVA 5 y con los amigos que lo acompañan semanalmente. Los cuatro o cinco partidos que puede disputar en una sola semana muestran hasta qué punto la pelota continúa formando parte de su rutina. A los 48 años, su vínculo con el fútbol dejó atrás las obligaciones profesionales, pero conserva el componente que lo acompañó durante toda su carrera: las ganas de seguir jugando.