Narciso Mina quedó campeón con Barcelona SC y tras su retiro desapareció, ahora mira a lo que se dedica
Narciso Mina está en nuevos roles, lejos de los campos de fútbol
En el fútbol, el olvido suele llegar tan rápido como la fama. Para la hinchada de Barcelona Sporting Club, el nombre de Narciso Mina evoca recuerdos de redes infladas y festejos eufóricos. Sin embargo, tras colgar los botines de forma silenciosa, el rastro del "Bello" se perdió para el gran público. ¿Qué fue del goleador que puso a vibrar al Monumental?
Narciso Mina no fue un jugador cualquiera en la historia reciente del club torero. En 2012, se convirtió en la pieza angular para romper una sequía de 14 años sin títulos. Con 30 goles en una sola temporada, no solo fue el máximo artillero de la Serie A de Ecuador, sino que se ganó un lugar en el corazón de la Sur Oscura y un contrato en el fútbol mexicano con el América.
Hoy, la vida de Narciso Mina ya no gira en torno a los entrenamientos a doble jornada ni a los cánticos de un estadio lleno. El exgoleador ha cambiado los estadios por los templos. Mina se desempeña actualmente como pastor evangélico, dedicando su tiempo íntegro a la fe y al servicio comunitario.
A través de sus redes sociales y en encuentros presenciales, se lo puede ver liderando oraciones, compartiendo testimonios de vida y guiando a jóvenes que buscan un camino espiritual. Quienes lo conocen de cerca aseguran que Narciso encontró en la religión la paz que el estrés del fútbol profesional a veces le arrebataba.
Aunque rara vez concede entrevistas sobre fútbol, en sus prédicas suele utilizar analogías deportivas para hablar de la superación y la disciplina. Para Mina, los goles fueron una etapa de bendición, pero su labor actual como guía espiritual es lo que hoy define su propósito.
"El fútbol me dio mucho, pero servir a Dios me dio la plenitud que el dinero y los títulos no pueden comprar", suele decir en sus intervenciones.