José David Jiménez describió con crudeza la situación económica de Emelec y aseguró que el club arrastra una deuda de aproximadamente USD 36 millones. El presidente eléctrico utilizó una impactante comparación para explicar el escenario que enfrenta su administración: “Es un enfermo abandonado en la calle a punto de morir”, una frase con la que dimensionó la gravedad de los problemas financieros que debe afrontar la institución.
La cifra coloca el aspecto económico como uno de los principales desafíos de Emelec. No se trata solamente de conseguir mejores resultados deportivos, sino de recuperar estabilidad mientras existen obligaciones acumuladas que condicionan la capacidad de maniobra de la dirigencia.
Jiménez ha dejado claro que el proceso necesita tiempo. Una deuda de esta magnitud no puede resolverse únicamente reduciendo gastos durante algunos meses: obliga a establecer prioridades, negociar obligaciones, generar nuevos ingresos y evitar que continúen apareciendo compromisos que incrementen el pasivo.
El desafío se vuelve todavía más complejo porque la recuperación financiera debe producirse mientras el equipo continúa compitiendo.
¿Cuánto debe Emelec y por qué José David Jiménez habla de USD 36 millones?
La cifra señalada por José David Jiménez es de aproximadamente USD 36 millones. Ese monto sirve para entender la dimensión del problema económico que enfrenta la actual administración y por qué el presidente utiliza una comparación tan contundente para referirse al estado institucional.
Una deuda de ese tamaño puede involucrar diferentes tipos de obligaciones acumuladas por el club. Por ello, conocer únicamente el total no permite determinar cuánto debe pagarse inmediatamente ni qué porcentaje corresponde a cada acreedor. Para comprender completamente el escenario será necesario diferenciar compromisos vencidos, acuerdos de pago y otras obligaciones.
Para Emelec, esa distinción es fundamental. No todas las deudas generan las mismas consecuencias ni tienen los mismos plazos, por lo que la dirigencia debe establecer cuáles representan una mayor urgencia para el funcionamiento deportivo e institucional.
Además, cualquier planificación para futuras temporadas estará condicionada por la capacidad de reducir esas obligaciones sin aumentar nuevamente el pasivo.
¿Cómo puede afectar la deuda de Emelec al proyecto deportivo?
La situación financiera puede influir directamente en la construcción del plantel. Mientras Emelec intenta recuperar competitividad, la administración necesita manejar cuidadosamente los recursos destinados a contrataciones, salarios y renovaciones.
Ese escenario obliga a encontrar un equilibrio. Reducir gastos demasiado rápido puede debilitar deportivamente al equipo, pero invertir sin respaldo económico podría profundizar los problemas que Jiménez pretende resolver.
Por eso también adquieren importancia las divisiones formativas. Potenciar futbolistas jóvenes puede ofrecer alternativas deportivas con un costo menor y, eventualmente, generar ingresos mediante futuras transferencias. Paralelamente, aumentar la asistencia al George Capwell, fortalecer acuerdos comerciales y recuperar confianza institucional aparecen como vías necesarias para mejorar los ingresos.
La descripción utilizada por Jiménez refleja el punto desde el cual considera que comienza su gestión. Su comparación con “un enfermo abandonado” no constituye un diagnóstico financiero técnico, sino la manera elegida por el dirigente para representar públicamente la gravedad del escenario.
Emelec tiene así dos partidos simultáneos: uno dentro de la cancha y otro en sus cuentas. Los resultados deportivos pueden ofrecer tranquilidad inmediata, pero reducir una deuda estimada en USD 36 millones será uno de los desafíos estructurales que determinará el futuro del club.








