La derrota de Liga de Quito por 1-0 ante Macará dejó nuevamente muchas dudas alrededor de las decisiones tácticas de Tiago Nunes. Más allá del resultado, una parte importante de la hinchada cuestionó la manera en la que el entrenador planteó el compromiso y, sobre todo, la insistencia en utilizar futbolistas fuera de sus posiciones naturales. A pesar de contar con José Carabalí, un jugador cuya principal fortaleza es recorrer toda la banda izquierda, el estratega volvió a apostar por variantes que no terminaron funcionando.

Las críticas aumentaron porque tanto Leonel Quiñónez como Yerlin Quiñónez fueron utilizados en funciones que, según el análisis de muchos aficionados, no aprovechan sus mejores características. Mientras Liga de Quito buscaba el empate, el equipo mostró poca profundidad por las bandas y escasa generación de peligro, algo que terminó favoreciendo el trabajo defensivo de Macará. Aunque las decisiones finales siempre recaen sobre el cuerpo técnico, el partido volvió a abrir el debate sobre la necesidad de aprovechar mejor las herramientas disponibles dentro del plantel.

Yerlin Quiñónez ya ha demostrado que es desequilibrante en posiciones de ataque

Uno de los jugadores que volvió a estar en el centro del debate fue Yerlin Quiñónez. Durante la temporada, el futbolista ha demostrado que sus mejores actuaciones llegan cuando tiene libertad para participar cerca del área rival, aprovechando su velocidad, capacidad para encarar y facilidad para romper líneas defensivas. En varios compromisos anteriores logró generar peligro precisamente actuando en funciones ofensivas, donde puede explotar con mayor naturalidad sus condiciones individuales.

Sin embargo, frente a Macará volvió a desempeñar tareas que limitaron su influencia en el juego. Al tener mayores responsabilidades defensivas y recorrer zonas alejadas del arco rival, su capacidad para desequilibrar prácticamente desapareció. Esa situación alimentó las críticas hacia Tiago Nunes, ya que muchos consideran que el entrenador insiste en modificar la ubicación de un futbolista que anteriormente ya había demostrado ser mucho más productivo cuando participa directamente en la elaboración de las jugadas ofensivas.

Igual que José Carabalí, Gabriel Villamil entró bien desde el banco

Uno de los aspectos positivos que dejó la derrota fue el ingreso de José Carabalí, quien mostró personalidad y dinamismo apenas ingresó al terreno de juego. El lateral aportó velocidad por la banda izquierda, generó profundidad y se convirtió en uno de los futbolistas más activos de Liga de Quito durante el tramo final del encuentro. Su actuación reforzó la sensación de que pudo haber tenido un mayor protagonismo desde el inicio, especialmente considerando las dificultades ofensivas que mostró el equipo.

Otro jugador que dejó buenas sensaciones fue Gabriel Villamil, quien también respondió de buena manera tras ingresar desde el banco de suplentes. El mediocampista aportó intensidad, mejoró la circulación del balón y ayudó a que Liga de Quito tuviera mayor presencia en campo rival durante los últimos minutos. Tanto él como José Carabalí ofrecieron soluciones que el equipo necesitaba desde mucho antes.