La previa del Clásico del Astillero volvió a verse marcada por hechos lamentables fuera del terreno de juego. En las inmediaciones del estadio George Capwell se registró un nuevo episodio de vandalismo, luego de que varios murales ubicados en los alrededores del escenario deportivo aparecieran manchados. De acuerdo con las versiones difundidas en redes sociales, los responsables serían presuntos hinchas de Barcelona SC, aunque hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial de las autoridades que confirme la identidad de los autores.
Las imágenes del incidente se viralizaron rápidamente y generaron rechazo entre aficionados de ambos equipos, quienes consideran que este tipo de acciones solo alimentan la violencia entre barras y perjudican la imagen del fútbol ecuatoriano. El Clásico del Astillero es el partido de mayor convocatoria del país y suele despertar una enorme pasión en las dos hinchadas, pero los actos vandálicos terminan opacando el ambiente de fiesta que debería vivirse en una jornada de tanta importancia para el campeonato nacional.
La previa del clásico ya había vivido otro episodio de tensión
Este no fue el único incidente ocurrido durante la previa del compromiso entre Emelec y Barcelona SC. Apenas un día antes también se produjo otro hecho que generó una ola de críticas, cuando un grupo de personas incendió un tifo que integrantes de la barra organizada de Emelec preparaban para recibir al equipo en el George Capwell. El trabajo había requerido varios días de preparación y estaba destinado a formar parte del espectáculo en las tribunas durante el clásico.
La quema del tifo fue ampliamente repudiada por aficionados y analistas deportivos, quienes insistieron en que la rivalidad entre ambos clubes debe limitarse al terreno de juego. Ahora, con la aparición de murales vandalizados, vuelve a crecer la preocupación por la seguridad en torno al encuentro y por la necesidad de evitar que estos episodios se repitan.
Se espera un gran marco de público en el George Capwell
A pesar de estos hechos aislados, todo apunta a que el George Capwell presentará un excelente marco de público para una nueva edición del Clásico del Astillero. Miles de aficionados de Emelec agotaron gran parte de las localidades disponibles con la ilusión de acompañar al equipo en uno de los partidos más importantes de la temporada, mientras que la expectativa también es alta entre los seguidores de Barcelona SC, que esperan un nuevo triunfo en el duelo de mayor tradición del fútbol ecuatoriano.
El clásico llega con realidades deportivas distintas para ambos clubes, pero como suele ocurrir en este tipo de compromisos, la posición en la tabla queda en un segundo plano cuando el balón comienza a rodar. Precisamente por la magnitud del encuentro, dirigentes, jugadores y aficionados han reiterado el llamado a vivir la rivalidad con respeto y a rechazar cualquier manifestación de violencia. La esperanza es que el protagonismo recaiga únicamente en lo que suceda dentro de la cancha y que la pasión característica del Clásico del Astillero se exprese mediante el aliento de las hinchadas.







