El partido entre Ecuador y México por los dieciseisavos de final del Mundial 2026 volvió a colocar a la afición mexicana en el centro de la polémica. Durante varios pasajes del encuentro, un sector del público realizó el conocido grito de “¡eh, puto!” cuando el arquero Hernán Galíndez se disponía a ejecutar los saques de meta. La situación se repitió en varias oportunidades y reabrió el debate sobre una conducta que la FIFA ha sancionado en numerosas ocasiones durante los últimos años.

De acuerdo con el protocolo vigente de la FIFA, cuando se presentan este tipo de expresiones ofensivas o discriminatorias, el árbitro cuenta con diferentes herramientas para actuar. Dependiendo de la gravedad y de la persistencia de los hechos, el juez puede detener temporalmente el partido, suspenderlo de manera provisional e incluso darlo por terminado en situaciones extremas. Además, la Federación Mexicana de Fútbol podría enfrentar nuevas medidas disciplinarias si la Comisión correspondiente determina que existieron incumplimientos al reglamento.

Las multas que la FIFA ya le ha impuesto a la Federación Mexicana

La Federación Mexicana de Fútbol ya acumula un amplio historial de sanciones relacionadas con este mismo comportamiento de un sector de sus aficionados. Durante los últimos años, la FIFA ha impuesto múltiples multas económicas debido a la reiteración del grito homofóbico en partidos oficiales e internacionales. Algunas de las sanciones más recientes, incluso ratificadas por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), superaron los 100.000 dólares, además de contemplar otras medidas disciplinarias contra la federación.

Además de las multas económicas, la selección mexicana también ha debido afrontar restricciones relacionadas con la presencia de público en determinados encuentros. En diferentes oportunidades, la FIFA ordenó el cierre parcial de tribunas o aplicó otras sanciones deportivas como consecuencia de la reincidencia. Precisamente por esos antecedentes, cualquier nuevo episodio durante un torneo oficial recibe una atención especial por parte de la Comisión Disciplinaria.

La afición mexicana también cantó “¡ole!” antes de los tres minutos

El ambiente en el Estadio Azteca fue muy intenso desde el inicio del compromiso entre México y Ecuador. Antes de que se cumplieran los tres primeros minutos de juego, un sector importante de los aficionados mexicanos comenzó a entonar el tradicional “¡ole, ole!” mientras su selección intentaba controlar la posesión del balón. El cántico se escuchó de manera constante durante esos primeros instantes del partido y formó parte del respaldo que la hinchada local brindó a su equipo.

Mientras tanto, la Selección de Ecuador mantuvo la concentración y continuó desarrollando su plan de juego pese al ambiente generado desde las tribunas. Futbolistas como Hernán Galíndez, Moisés Caicedo, Willian Pacho y Piero Hincapié buscaron enfocarse exclusivamente en lo que ocurría dentro del terreno de juego, dejando de lado todo el contexto externo. El compromiso mantuvo una enorme intensidad tanto en las gradas como sobre el césped, con dos selecciones que luchaban por avanzar a la siguiente ronda del Mundial 2026.