El partido entre México e Inglaterra por el Mundial 2026 sufrió una modificación oficial en su programación y finalmente se disputará a las 12:00 p. m., en lugar de las 6:00 p. m. inicialmente previstas. El cambio responde al pronóstico de tormentas eléctricas para ese día en la Ciudad de México, una medida que busca reducir el riesgo de interrupciones durante el encuentro y garantizar la seguridad de los protagonistas. La modificación también ha generado debate porque el compromiso se jugará en el Estadio Azteca, un escenario donde México ya cuenta con ventajas como el apoyo de su afición y la adaptación a la altitud.

Ahora, Inglaterra también deberá afrontar un partido bajo el intenso sol del mediodía, una condición distinta a la prevista inicialmente. El cambio llega pocos días después de la eliminación de Ecuador, selección que también afrontó diversas dificultades durante su estancia en territorio mexicano, aunque el ajuste de horario para el duelo entre ingleses y mexicanos fue anunciado por razones climáticas relacionadas con el pronóstico de tormentas eléctricas.

Javier Aguirre no estuvo contento con el cambio de horario

Aunque el cambio podría interpretarse como un beneficio para el equipo anfitrión, Javier Aguirre reconoció que desde el punto de vista deportivo la modificación altera toda la planificación realizada por su cuerpo técnico. El entrenador mexicano expresó su inconformidad después de conocer que el partido frente a Inglaterra podría adelantarse de las 18:00 a las 12:00, debido al pronóstico de tormentas eléctricas sobre la capital mexicana.

El seleccionador explicó que preparar un compromiso para jugar por la noche es muy diferente a hacerlo para disputar noventa minutos bajo el sol del mediodía. Aspectos como la alimentación, los horarios de descanso, la activación física y la hidratación deben modificarse completamente cuando existe un cambio de esta magnitud. Por ello, Aguirre dejó claro que la decisión obligó a reorganizar toda la planificación previa al compromiso mundialista.

Los jugadores ingleses podrían sufrir un enorme desgaste por el cambio de horario

Desde el punto de vista fisiológico, disputar un partido al mediodía implica exigencias adicionales para cualquier futbolista. Las temperaturas suelen ser más elevadas durante esas horas, aumentando la pérdida de líquidos mediante la sudoración y acelerando la aparición de la fatiga muscular. Si bien jugar antes de las lluvias disminuye el riesgo de interrupciones por tormentas eléctricas, también incrementa el desafío físico para ambos equipos.

En el caso de Inglaterra, el desgaste podría ser aún mayor debido a la combinación del horario con la altitud de la Ciudad de México, situada a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar. La menor disponibilidad de oxígeno, unida al calor propio del mediodía, puede afectar la resistencia de jugadores poco acostumbrados a competir en esas condiciones. Precisamente por ese motivo, el cuerpo técnico inglés ha preparado un plan específico de adaptación para intentar minimizar el impacto de estos factores y llegar en las mejores condiciones posibles al duelo frente a México.