La cláusula de salida se perfila como uno de los puntos que deberán quedar claramente establecidos entre la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y Marcelo Gallardo si finalmente ambas partes llegan a un acuerdo para que el entrenador argentino dirija a la Selección de Ecuador hasta 2030. En una negociación de largo plazo, las condiciones para una eventual ruptura anticipada del vínculo adquieren especial importancia, sobre todo por las posibles indemnizaciones que tendría que asumir la Federación o el propio técnico si alguna de las partes decide poner fin al contrato antes de la fecha establecida.

Por ahora, las cifras relacionadas con una eventual cláusula de rescisión no han sido divulgadas públicamente. La negociación todavía debe resolver diferentes aspectos antes de que pueda concretarse una firma, entre ellos las condiciones económicas y deportivas del proyecto. Si Gallardo termina asumiendo el mando de Ecuador, el contrato tendría una duración importante y, precisamente por eso, será necesario establecer qué ocurriría ante un cambio de planes. No sería lo mismo que el entrenador decida marcharse por voluntad propia a que la FEF determine finalizar anticipadamente el proceso.

Marcelo Gallardo ha terminado anticipadamente su vínculo con dos clubes

Marcelo Gallardo ya ha atravesado en dos ocasiones recientes situaciones en las que su relación con un club terminó antes de lo esperado, aunque las circunstancias fueron diferentes. El primer caso ocurrió con Al-Ittihad, institución que decidió rescindir su vínculo contractual con el entrenador argentino en 2024. La salida se produjo después de una etapa marcada por resultados que no cumplieron con las expectativas del conjunto saudí, poniendo fin a una experiencia que había comenzado con grandes expectativas.

El segundo antecedente corresponde a su segunda etapa en River Plate, que terminó en 2026 luego de que el propio Gallardo decidiera renunciar al cargo. Por lo tanto, no se trató exactamente de una rescisión impulsada por el club, sino de una salida decidida por el entrenador. Ambos episodios, sin embargo, muestran que las relaciones contractuales de un técnico pueden finalizar antes del plazo establecido y que las condiciones de salida pueden convertirse en un aspecto determinante. En el caso de Ecuador, este punto tendrá que quedar establecido con claridad para evitar dudas ante un eventual escenario de ruptura.

Marcelo Gallardo habría decidido no radicarse en Ecuador

Otro de los aspectos que rodean el eventual desembarco de Gallardo en la Selección de Ecuador estaría relacionado con su lugar de residencia. De acuerdo con las versiones que circulan sobre la negociación, el entrenador argentino habría decidido no radicarse permanentemente en Ecuador. Su base principal continuaría estando en Argentina y viajaría al país en momentos determinados para cumplir con las actividades correspondientes al proceso de la Tricolor. El argumento principal se sostendría en que la mayor parte de base de la selección juegan en el exterior

Esta modalidad implicaría que Gallardo tendría que desplazarse a Ecuador durante las convocatorias, concentraciones, partidos y jornadas de trabajo con los futbolistas, mientras que parte de la planificación podría desarrollarse desde Argentina. La eventual presencia del entrenador en el país, por tanto, estaría ligada a las necesidades concretas de la Selección. Sin embargo, este aspecto tampoco ha sido confirmado oficialmente por la FEF ni por Gallardo. Mientras continúan las conversaciones, la cláusula de salida, las condiciones económicas y la estructura del proyecto aparecen entre los asuntos que deberán resolverse antes de que pueda concretarse un eventual contrato hasta 2030.