Rodrigo Paz y Luis Chiriboga protagonizaron durante años uno de los enfrentamientos más fuertes entre dirigentes del fútbol ecuatoriano, pese a que, en un inicio, ambos estuvieron vinculados por una relación de confianza. Paz fue uno de los dirigentes que impulsó la llegada de Chiriboga a la presidencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), en una época en la que el fútbol nacional buscaba una nueva conducción. Sin embargo, esa cercanía comenzó a deteriorarse después de un compromiso que, según el relato de la época, existió entre ambos, que la Selección de Ecuador disputara cuatro partidos en Casa Blanca, estadio de Liga de Quito.
La promesa no se habría cumplido y ese episodio terminó convirtiéndose en uno de los puntos de quiebre entre dos dirigentes que habían tenido una relación cercana dentro del fútbol ecuatoriano. A partir de entonces, la relación entre Rodrigo Paz y Luis Chiriboga se transformó en un enfrentamiento público. Paz, una de las figuras históricas de Liga de Quito, cuestionó en varias ocasiones decisiones tomadas desde la Federación. El conflicto tuvo uno de sus capítulos más delicados cuando salió a la luz el escándalo conocido como FIFA Gate, que involucró a dirigentes del fútbol internacional y terminó afectando directamente a Chiriboga.
Rodrigo Paz le dio un cheque a Luis Chiriboga y la FEF por un viaje
Uno de los episodios más recordados de aquella relación ocurrió alrededor del Mundial de Corea y Japón 2002, cuando varios dirigentes de clubes ecuatorianos fueron invitados a viajar al torneo. Entre ellos estuvo Esteban Paz, hijo de Rodrigo Paz y entonces vinculado a la dirigencia de Liga de Quito. El viaje terminó convirtiéndose en otro motivo de discusión entre los dirigentes, después de que Chiriboga cuestionara que Esteban Paz habría viajado utilizando recursos de la Federación Ecuatoriana de Fútbol. El señalamiento generó una respuesta contundente de Rodrigo Paz, quien decidió demostrar que, según su versión, el dinero utilizado para el viaje había salido de Liga de Quito y no de la FEF.
La reacción de Rodrigo Paz fue sacar un cheque por 15.000 dólares y entregárselo a Luis Chiriboga y a la Federación, dejando claro que no aceptaba el cuestionamiento sobre el financiamiento del viaje de su hijo. El gesto tuvo una enorme carga simbólica porque Paz no solamente buscó responder a una acusación, sino también dejar en evidencia que estaba dispuesto a respaldar públicamente sus palabras con documentos. En el contexto de la disputa que posteriormente se profundizaría, aquel episodio se convirtió en otra de las historias que explicaban la complicada relación entre ambos dirigentes.
Luis Chiriboga fue presidente de la FEF por más de 15 años
Luis Chiriboga permaneció 17 años al frente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, desde enero de 1998 hasta diciembre de 2015, convirtiéndose en uno de los dirigentes con mayor permanencia en la historia de la institución. Durante ese periodo tuvo una enorme influencia sobre el fútbol ecuatoriano y estuvo al frente de una etapa de crecimiento importante de la Selección Nacional. Bajo su administración, Ecuador consiguió clasificar a varios Mundiales y alcanzó una presencia internacional que convirtió a la Tricolor en una selección habitual de las grandes competencias.
Su extensa permanencia también significó que Chiriboga acumulara un considerable poder dentro de la estructura del fútbol nacional. El final de su administración estuvo marcado por una etapa completamente diferente a sus primeros años de gestión. La investigación relacionada con el FIFA Gate golpeó a varios dirigentes del fútbol internacional y también alcanzó a Chiriboga, cuya imagen quedó seriamente afectada por las acusaciones y procesos judiciales posteriores. Su salida de la FEF en 2015 cerró un ciclo de 17 años y puso fin a una de las dirigencias más largas y polémicas del fútbol ecuatoriano.







