Marcelo Gallardo evitó alimentar expectativas inmediatas de títulos en el inicio de su etapa al frente de la Selección de Ecuador y dejó claro que su prioridad será construir una identidad antes de plantearse objetivos mayores. “Vamos despacio, la idea es construir un equipo con el que el pueblo ecuatoriano se sienta totalmente identificado y eso tiene su proceso”, manifestó el entrenador. El argentino reconoció que la Tri dispone de potencial y futbolistas capaces de dar un paso adelante, pero su discurso inicial estuvo enfocado en desarrollar un proyecto progresivo y no en garantizar resultados.

La llegada de Gallardo ha elevado naturalmente las expectativas por el exitoso recorrido que construyó anteriormente como entrenador de River Plate, pero el propio técnico intenta manejar esa ilusión con cautela. Su desafío será trasladar sus ideas a una selección que cuenta con varios jugadores en el fútbol europeo y que busca crecer en las grandes competiciones internacionales. Gallardo considera que existe materia prima para competir, aunque primero pretende conocer al grupo, establecer una estructura y conseguir que Ecuador tenga una identidad reconocible. Por ahora, su mensaje apunta a separar el potencial existente de la obligación de conseguir inmediatamente el primer gran título de la historia de la selección absoluta.

El último título de Marcelo Gallardo como DT fue en 2021

El último campeonato conseguido por Marcelo Gallardo como entrenador fue el Trofeo de Campeones 2021 con River Plate. El conjunto argentino se quedó con aquella competición después de golear 4-0 a Colón de Santa Fe, en un encuentro disputado en diciembre de ese año en Santiago del Estero. Julián Álvarez marcó dos goles, mientras que Benjamín Rollheiser y Jorge Carrascal completaron el marcador. Aquel trofeo cerró un 2021 exitoso para el Millonario y, hasta la llegada de Gallardo a Ecuador, permanece como la conquista más reciente dentro del palmarés del entrenador argentino.

Ese antecedente también coloca en perspectiva el nuevo desafío que asume con la Selección de Ecuador. Gallardo llega con una trayectoria marcada por títulos a nivel de clubes, pero ahora tendrá que desenvolverse en una dinámica completamente diferente, con menos tiempo cotidiano junto a sus jugadores y períodos de trabajo condicionados por las fechas internacionales. De ahí que sus primeras palabras estén alejadas de cualquier promesa inmediata. Su intención pasa por construir primero las bases futbolísticas de la Tri y desarrollar un proceso que pueda sostenerse en el tiempo, aprovechando una generación de jugadores con un gran potencial.

La mejor participación de Ecuador en Copa América fue llegar al cuarto lugar

Ecuador nunca ha conseguido ganar la Copa América y su mejor ubicación histórica continúa siendo el cuarto puesto, alcanzado en 1959 y 1993. La edición de 1993 resulta especialmente recordada porque la Tri, jugando como anfitriona, ganó todos sus encuentros de la fase de grupos, eliminó a Paraguay en cuartos de final y alcanzó las semifinales, donde perdió frente a México. Posteriormente cayó ante Colombia en el partido por el tercer lugar. Más de tres décadas después, esa actuación continúa siendo una referencia para medir las aspiraciones ecuatorianas dentro del principal torneo de selecciones de Sudamérica.

La presencia de Gallardo en el banquillo inevitablemente aumenta la atención sobre la Copa América 2028, que será uno de los grandes desafíos de su ciclo. Sin embargo, el entrenador ya puso un freno a cualquier obligación anticipada de levantar el trofeo y pidió respetar los tiempos de construcción de su equipo. Ecuador cuenta con el antecedente de esos dos cuartos lugares como sus mejores actuaciones históricas, mientras que la generación actual tendrá la posibilidad de intentar superar esa barrera. Gallardo no promete conseguirlo, su primer objetivo será formar una selección reconocible, competitiva y respaldada por una identidad propia.