En vez de ya ponerse a entrenar, lo que hizo Kendry Páez luego de firmar con River Plate
River Plate ya oficializó a Kendry Páez pero mira lo que hizo para las fotos y videos
La llegada de Kendry Páez a territorio argentino para unirse a las filas de River Plate ha generado un revuelo mediático inmediato, pero no precisamente por sus primeros toques de balón en el River Camp. Lo que muchos esperaban que fuera una jornada de chequeos médicos intensos y el inicio de los trabajos físicos bajo el mando del cuerpo técnico, se convirtió en una noticia de estilo y estética. Antes de calzarse los botines o pisar el césped de Núñez, el joven talento ecuatoriano decidió pasar por las manos del estilista, marcando su arribo con un cambio de imagen radical.
Este gesto, que para algunos podría parecer superficial, es en realidad un ritual simbólico muy común en los futbolistas de élite que inician una nueva etapa. Al cortarse el cabello apenas aterrizó en Buenos Aires, Páez parece querer proyectar una imagen renovada y fresca para afrontar el reto más grande de su corta pero meteórica carrera. Sin embargo, en el entorno del "Millonario", donde la disciplina y el perfil bajo suelen ser valores muy custodiados, este movimiento fue recibido con una mezcla de curiosidad y sorpresa por parte de la prensa local.
El corte de pelo de Kendry no fue una simple pasada de tijeras; fue su primera declaración de presencia en Argentina. Mientras las redes sociales estallaban con la foto del ecuatoriano estrenando look con la indumentaria de entrenamiento de River, los analistas deportivos debatían si esta distracción estética era el preámbulo ideal para un jugador sobre el cual pesan tantas expectativas. Para un club que ha pagado una cifra significativa por su préstamo y talento, cada movimiento de la "joya" es analizado con lupa, desde su rendimiento en el campo hasta su paso por la peluquería.
Más allá del cambio de apariencia, la decisión de Páez refleja la confianza y la personalidad de un joven que no le teme a los focos. En lugar de mostrarse abrumado por la presión de reemplazar figuras o cargar con el peso de la camiseta de River, Kendry se mostró relajado, priorizando sentirse cómodo con su imagen antes de enfrentar las cámaras oficiales del club. Es un recordatorio de que, a pesar de su madurez futbolística, sigue siendo un chico de 18 años que vive su proceso de adaptación a su manera.
Por supuesto, la verdadera prueba para el ex Independiente del Valle no estará en el espejo, sino en el Monumental. Tras este inicio "estético", la exigente hinchada de River Plate espera que esa misma prolijidad que mostró en su corte de cabello se traslade a sus pases y definiciones. El cuerpo técnico ya le ha trazado un plan de entrenamiento específico para que se acople lo antes posible al ritmo vertiginoso del fútbol argentino, dejando claro que, una vez terminada la sesión de fotos, lo único que importará será su entrega en el gramado.