Gracias a Moisés Caicedo, Enzo Maresca pidió otro ecuatoriano pero se lo negaron y le costó al Chelsea la Premier League
Chelsea pudo tener a otro ecuatoriano en sus filas pero prefirieron ignorarlo y les costó caro
El impacto de Moisés Caicedo en el Chelsea ha sido tan profundo que el técnico Enzo Maresca quedó convencido de que la identidad del equipo debía fortalecerse con más talento ecuatoriano. Tras ver la solvencia del "Niño Moi" en el mediocampo, el estratega italiano identificó una carencia crítica en su defensa y solicitó formalmente el fichaje de Piero Hincapié. Para Maresca, el central era la pieza faltante para corregir las desatenciones en el retroceso y darle una salida limpia al equipo desde el fondo.
Sin embargo, el entrenador del Chelsea, Enzo Maresca, se encontró con una respuesta tajante desde la directiva. El Chelsea se negó rotundamente a comprarlo porque confiaron en la recuperación pronta de Colwill. Arsenal por su parte, pagó cerca de 70 millones de euros. Esta negativa dejó a Maresca sin su "Plan A" para la zaga, obligándolo a improvisar con los recursos actuales en un tramo del torneo donde cada error se paga con puntos irrecuperables.
La falta de este refuerzo defensivo terminó pasando factura de la manera más dolorosa. Durante la Premier League, el Chelsea mostró una fragilidad defensiva evidente, perdiendo duelos clave ante rivales directos por errores en la marca y falta de velocidad en las coberturas, cualidades que son el sello distintivo de Hincapié. Los analistas ingleses coinciden en que, con la presencia de Piero junto a Caicedo, los Blues habrían tenido la solidez necesaria para sostener la ventaja en la tabla de posiciones.
El desenlace fue amargo para el club londinense, que vio cómo el título se le escapaba de las manos en estas últimas jornadas. La prensa británica no tardó en señalar que la incapacidad de la dirigencia para cumplir el pedido de Maresca le costó al Chelsea pelear la Premier League. Mientras Moisés Caicedo seguía rindiendo a un nivel de élite, la ausencia de un socio de su misma nacionalidad en la línea defensiva dejó un vacío que terminó hundiendo las aspiraciones del equipo en los momentos de mayor presión.
Para Enzo Maresca, la frustración es doble. El técnico ha manifestado internamente que el perfil de Hincapié era "único" para su esquema y que ningún otro defensor en el mercado ofrecía esa mezcla de juventud y experiencia competitiva. La negativa no solo truncó la posibilidad de ver una dupla histórica de ecuatorianos en Stamford Bridge, sino que dejó la sensación de que se desperdició una oportunidad de oro para devolver al Chelsea a lo más alto del fútbol inglés.
La "ecuatorianización" que Maresca pretendía implementar quedó a medias y los resultados están a la vista. El Chelsea deberá conformarse con puestos de Champions, mientras la sombra de lo que pudo ser con Piero Hincapié persigue a la directiva. Esta situación ha reforzado la idea de que los jugadores tricolores son hoy piezas de culto en Europa, capaces de definir el éxito o el fracaso de proyectos multimillonarios en la liga más exigente del mundo.