A sus 43 años, Hernán “Sapito” Encina encontró la manera de mantener cerca al fútbol pese a haber dejado atrás su etapa como profesional. El exmediocampista argentino, que en 2009 vistió la camiseta de Barcelona SC, actualmente trabaja como albañil junto a su padre, pero tampoco se desprendió completamente de la pelota. En Rosario, su ciudad natal, continúa jugando en Los de Siempre, un equipo de veteranos de su barrio en el que comparte cancha con antiguos futbolistas y amigos. Así, mientras su vida laboral tomó un camino diferente después del retiro, Encina conserva una rutina ligada al deporte que marcó buena parte de su historia.

La escena es bastante distinta a la que vivió durante sus años como jugador profesional. Encina llegó a disputar 366 partidos oficiales y tuvo la oportunidad de jugar en Argentina, México y Ecuador, además de ponerse camisetas de clubes importantes. Ahora, lejos de los estadios y de la exigencia del fútbol profesional, disfruta de los partidos con amigos sin haber perdido ese vínculo con el deporte. Su presente como albañil tampoco le impide seguir entrando a una cancha cada vez que tiene la oportunidad. Para el “Sapito”, el fútbol pasó de ser una profesión a convertirse nuevamente en una actividad que comparte con personas cercanas.

Hernán Encina pasó por equipos importantes durante su carrera

La carrera profesional de Hernán Encina tuvo varios capítulos destacados y lo llevó a defender camisetas de instituciones reconocidas. Uno de los clubes más importantes de su trayectoria fue Rosario Central, equipo de su ciudad y con el que consiguió hacerse un nombre en el fútbol argentino. También tuvo una experiencia en México con Atlas, además de pasar por Godoy Cruz y posteriormente llegar a Ecuador para jugar en Barcelona SC. Fueron diferentes etapas que le permitieron construir una carrera extensa y conocer distintos ambientes dentro del fútbol profesional.

Su recorrido no terminó ahí, ya que Encina continuó pasando por diferentes clubes a lo largo de los años hasta completar una trayectoria que alcanzó cientos de partidos oficiales. Haber jugado en Argentina, México y Ecuador le permitió acumular experiencias que hoy forman parte de su historia personal, pero el paso del tiempo cambió por completo su relación con el deporte. Después de dejar el profesionalismo, el argentino encontró una nueva ocupación junto a su padre y ahora combina esa actividad con los partidos de veteranos en Rosario. El fútbol sigue presente, aunque desde un lugar mucho más relajado y cercano a sus raíces.

Hernán “Sapito” Encina en su paso por Barcelona SC no pudo hacer goles ni asistencias

El paso de Hernán Encina por Barcelona SC se produjo en 2009 y, aunque fue una experiencia importante dentro de su carrera, sus números con el conjunto amarillo no fueron especialmente destacados en el apartado ofensivo. El mediocampista disputó 10 partidos durante aquella etapa y no consiguió registrar goles ni asistencias. Su participación estuvo más relacionada con las funciones que cumplía dentro del mediocampo, por lo que terminó su paso por el club sin intervenciones directas en las anotaciones del equipo.

A pesar de esos registros, jugar para Barcelona SC representó otro capítulo relevante en una carrera que lo llevó por distintos países y equipos. Hoy, más de una década después de aquella experiencia, Encina mantiene el fútbol como parte de su vida, aunque de una manera completamente diferente. Trabaja como albañil junto a su padre y, cuando llega el momento de ponerse los botines, juega con Los de Siempre en Rosario. A los 43 años, el “Sapito” demuestra que retirarse del fútbol profesional no necesariamente significa alejarse de una pasión que lo acompañó durante tantos años.