Una modificación táctica permitiría aprovechar la creatividad de ambos sin sacar del equipo a un Tomás Martínez que viene recuperando su mejor nivel. Damián Díaz y Tomás Martínez podrían compartir el once titular de Barcelona SC si Pablo Trobbiani decide modificar las funciones de ambos mediocampistas. La fórmula pasaría por retrasar algunos metros a Martínez para involucrarlo en la construcción del juego y dejar al Kitu como mediapunta, con mayor libertad para aparecer detrás del delantero y cerca del área rival. Además el Kitu ya tiene su primer pedido y exigencia para la gente de Barcelona SC.

El regreso de Díaz inmediatamente genera competencia en una zona donde Barcelona ya cuenta con diferentes alternativas. Sin embargo, Tomás Martínez atraviesa precisamente uno de sus mejores momentos y viene de destacar después de recibir mayor continuidad.

Sacarlo ahora podría significar desperdiciar el crecimiento que mostró recientemente. Por eso, en lugar de enfrentar a los dos argentinos por una sola posición, Trobbiani tendría la posibilidad de complementarlos.

La clave estaría en distribuir correctamente sus responsabilidades y rodearlos de futbolistas capaces de aportar el equilibrio defensivo que ambos necesitarían.

Tomás Martínez podría retrasarse para dejarle la mediapunta a Damián Díaz

Tomás Martínez tiene condiciones para participar algunos metros más atrás. Su capacidad técnica y buen manejo de pelota podrían permitirle intervenir desde el inicio de las jugadas, recibir de los volantes y conectar rápidamente con los futbolistas ofensivos.

Eso liberaría el espacio central más adelantado para Díaz.

A sus 40 años, el Kitu ya no necesita realizar recorridos tan extensos como durante sus mejores temporadas. Barcelona podría aprovecharlo principalmente en los últimos metros, donde su visión y capacidad para encontrar el último pase todavía pueden resultar determinantes.

Díaz tendría libertad para ubicarse detrás del centrodelantero, mientras Martínez podría funcionar como un interior creativo encargado de ayudar en la elaboración.

Incluso durante determinados momentos podrían intercambiar posiciones para complicar las referencias defensivas del rival.

La idea también encajaría con la filosofía ofensiva que Trobbiani ha manifestado desde que tomó el equipo. El entrenador quiere un Barcelona dispuesto a buscar permanentemente el arco contrario y juntar a dos de sus jugadores técnicamente más destacados podría ayudar a conseguirlo.

El gran problema para Trobbiani estaría en encontrar equilibrio defensivo

Juntar a Díaz y Martínez también tendría riesgos.

Ninguno destaca principalmente por recuperación o despliegue defensivo, por lo que Barcelona necesitaría colocar junto a ellos un mediocampista capaz de sostener al equipo cuando pierda la pelota.

Ese tercer volante sería fundamental. Tendría que recuperar, cubrir espacios y permitir que Tomás y Damián puedan concentrarse principalmente en generar fútbol.

Trobbiani también podría utilizar esta fórmula dependiendo del rival. En el Monumental y frente a equipos que se replieguen, tener dos futbolistas creativos permitiría encontrar más soluciones ante defensas cerradas. En compromisos donde Barcelona necesite mayor intensidad defensiva, el entrenador podría modificar la estructura.

Lo importante será evitar que el regreso de Díaz termine cortando el crecimiento de Martínez.

Tomás acaba de recuperar confianza y continuidad, mientras el Kitu regresa con el peso histórico suficiente para reclamar protagonismo inmediatamente. En lugar de convertir esa situación en un problema, Trobbiani puede transformarla en una ventaja.

Martínez retrasado y Damián como 10 detrás del delantero aparece como una fórmula posible para juntarlos. Si Barcelona consigue encontrar al mediocampista adecuado para protegerlos, el Ídolo podría tener simultáneamente a dos jugadores capaces de administrar la pelota y generar oportunidades en los últimos metros.