La eventual transformación de Barcelona SC en una Sociedad Anónima Deportiva no significará que las obligaciones económicas acumuladas por el club desaparezcan. El nuevo modelo podría facilitar la llegada de capital privado, mejorar la estructura administrativa y abrir la puerta a inversionistas con capacidad para inyectar recursos, pero la deuda continuará siendo parte de la realidad financiera de la institución. El reglamento que permite esta transformación establece que la nueva sociedad es continuadora del club y mantiene sus derechos y obligaciones.
Por eso, el principal desafío para Barcelona no será únicamente completar el proceso de transformación, sino encontrar un grupo económico capaz de asumir el escenario financiero que heredaría la futura SAD. La dirigencia analiza un proceso que podría tomar entre 12 y 18 meses, mientras el club busca una alternativa para enfrentar un pasivo que compromete su capacidad de operación. La conversión puede modificar quién administra y cómo se obtiene capital, pero no funciona como un mecanismo para borrar las obligaciones que ya existen.
La deuda total de Barcelona SC sería de 55 millones de dólares
De acuerdo con información atribuida al abogado deportivo Marcelo Bee Sellares, la deuda de Barcelona SC se ubicaría alrededor de los USD 55 millones. Esta cifra ya había sido señalada en reportes sobre la situación económica del club y coincide con estimaciones recientes de la propia institución, aunque actualmente existen diferentes versiones sobre el monto exacto del pasivo. El Universo, por ejemplo, reportó en agosto que la deuda se encontraba entre USD 53 y 55 millones, mientras que otras estimaciones han planteado cifras superiores.
Precisamente por ese nivel de obligaciones, la transformación en SAD no puede entenderse como una solución automática. El club necesitaría un inversionista con suficiente músculo financiero para aportar capital, cubrir compromisos y, al mismo tiempo, sostener la operación deportiva durante varios años. Un análisis publicado por Primicias explicó que una eventual transformación requeriría encontrar un grupo dispuesto a invertir alrededor de USD 55 millones y esperar un periodo prolongado para recuperar su inversión. La operación podría permitir capitalizar parte de las deudas mediante acciones, pero eso dependerá de las condiciones que finalmente se establezcan.
El Grupo Caliente ya había mostrado interés en invertir en BSC
Uno de los nombres que apareció en medio de esta discusión es el Grupo Caliente, conglomerado mexicano que habría mostrado interés en invertir en Barcelona SC. Según información difundida por el periodista Eduardo Erazo, el grupo habría planteado una inversión cercana a los USD 100 millones, de los cuales aproximadamente USD 60 millones estarían destinados a sanear la economía del club, USD 20 millones al presupuesto del primer equipo y el resto a infraestructura y otros proyectos institucionales.
El interés del Grupo Caliente no quedó únicamente en versiones periodísticas. César Farías también se refirió públicamente a la posibilidad y destacó que Jorge Alberto Hank, empresario vinculado al grupo, estaría interesado en aportar al proyecto de Barcelona. Además, en agosto, el vicepresidente Galo Roggiero confirmó que existía interés de un grupo mexicano en invertir en la institución y relacionó esa posibilidad con el proceso de transformación en SAD. Sin embargo, hasta ahora no existe un acuerdo definitivo que confirme una inversión de ese tamaño. Así, el futuro financiero de Barcelona dependerá de que una eventual transformación societaria venga acompañada de capital real, capacidad de gestión y un plan concreto para atender sus deudas.







