Enfrentar al Real Madrid fue una de las experiencias más especiales que viví como futbolista de Liga de Quito. Yo siempre recordaré ese viaje porque, más allá del partido, Manuel Pellegrini tuvo un gesto que nos sorprendió a todos. Apenas llegamos al estadio Santiago Bernabéu, el entrenador chileno nos recibió con muchísimo respeto y nos abrió las puertas de uno de los escenarios más importantes del mundo. Incluso se tomó el tiempo de darnos un recorrido completo por las instalaciones, algo que para nosotros fue un reconocimiento al prestigio internacional que había alcanzado Liga.


Ese detalle quedó grabado en mi memoria porque demostraba que el nombre de Liga de Quito ya era respetado fuera de Ecuador. El partido se disputó el 28 de julio de 2009, durante la fase de grupos de la Copa de la Paz, y aunque el resultado terminó 4-2 a favor del Real Madrid, la experiencia fue inolvidable. Compartir ese escenario con un club lleno de estrellas mundiales y sentir el reconocimiento de Pellegrini fue un premio al trabajo que veníamos realizando durante esos años, en los que Liga se había convertido en uno de los equipos más importantes de Sudamérica.

Desafortunadamente, no tuve minutos contra el Real Madrid

Hay algo que todavía recuerdo con cierta tristeza de aquel partido y es que no pude ingresar a la cancha. Para cualquier futbolista, enfrentar al Real Madrid en el Santiago Bernabéu representa un sueño, y yo tenía muchísimas ganas de jugar. Además, parte de mi familia, que vive en España, asistió al estadio con la ilusión de verme disputar ese encuentro, por lo que la decepción fue todavía mayor cuando terminó el partido y no tuve la oportunidad de sumar minutos.

Obviamente me molestó porque sentía que podía aportar al equipo en un compromiso tan importante. Uno siempre quiere ayudar a sus compañeros y competir contra jugadores de talla mundial, especialmente cuando se presenta una oportunidad que probablemente no vuelva a repetirse. A pesar de esa frustración, también entendí que esas decisiones forman parte del fútbol y que debía disfrutar la experiencia de representar a Liga de Quito en un escenario tan emblemático.

Pude cambiar camisetas con jugadores del Real Madrid, pero no lo hice

Al finalizar el partido también tuve la posibilidad de intercambiar camisetas con algunos futbolistas del Real Madrid, algo que normalmente cualquier jugador aprovecharía como un recuerdo para toda la vida. Sin embargo, en ese momento mi estado de ánimo era completamente diferente. Estaba muy molesto por no haber jugado y sentía que no podía disfrutar de ese instante como seguramente lo habría hecho en otra circunstancia.

Por esa razón decidí no cambiar camiseta con nadie. En ese momento mi frustración pesó mucho más que la emoción de llevarme un recuerdo de una noche histórica. Con el paso del tiempo uno aprende a valorar ese tipo de experiencias desde otra perspectiva, pero en ese instante únicamente pensaba en que quería haber estado dentro de la cancha defendiendo la camiseta de Liga de Quito. Aun así, siempre recordaré aquel viaje por el respeto con el que Manuel Pellegrini nos recibió y por haber tenido la oportunidad de formar parte de un equipo que puso el nombre del club ecuatoriano frente a uno de los gigantes del fútbol mundial.