El partido entre Liga de Quito y Orense por la LigaPro dejó una imagen poco habitual en el estadio albo. En las gradas se observó una asistencia muy reducida, con una presencia que no llegaría ni a los 3.000 aficionados, convirtiéndose en una de las concurrencias más bajas de la temporada para el conjunto capitalino. La escasa cantidad de público llamó la atención, especialmente por tratarse de uno de los equipos con mayor respaldo de hinchas en el fútbol ecuatoriano.
Diversos factores parecen haber influido en la baja asistencia. El encuentro se disputó apenas un días después de la eliminación de la Selección de Ecuador en el Mundial 2026, un golpe que dejó un ambiente de desánimo entre muchos aficionados al fútbol. A ello se sumó el horario del compromiso, que dificultó la llegada de un mayor número de espectadores al estadio. Como resultado, las tribunas presentaron numerosos espacios vacíos durante gran parte del encuentro.
Pésimo horario para un partido de LigaPro en medio del Mundial
Uno de los principales motivos señalados por los aficionados fue el horario elegido para el compromiso. El partido se programó para un miércoles a las 17:00, un momento en el que gran parte de los hinchas todavía se encontraba cumpliendo su jornada laboral o estudiantil. Esa situación redujo considerablemente las posibilidades de que muchas personas pudieran desplazarse hasta el estadio con el tiempo suficiente para presenciar el encuentro desde el inicio.
Además, el fútbol ecuatoriano todavía se encontraba bajo el impacto mediático del Mundial 2026, un contexto que también influyó en el interés del público. La combinación entre un horario poco conveniente y el ambiente posterior a la eliminación de la Tri terminó afectando la asistencia al escenario deportivo. Varios aficionados expresaron en redes sociales que una programación en horas de la noche probablemente habría permitido una mayor presencia de seguidores en las gradas.
El primer partido de LigaPro después de la eliminación de Ecuador del Mundial
El duelo entre Liga de Quito y Orense también tuvo un significado especial porque fue el primer partido de la LigaPro disputado después de la eliminación de Ecuador a manos de México en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. La despedida de la Tri dejó un ambiente de tristeza entre los aficionados ecuatorianos, quienes apenas unos días antes seguían con ilusión la participación de la selección nacional en la Copa del Mundo.
Ese contexto pudo influir en el ambiente que se vivió durante el compromiso del campeonato ecuatoriano. Muchos seguidores todavía tenían presente la eliminación mundialista y el regreso inmediato al torneo local coincidió con un momento de baja expectativa entre parte de la afición. Aunque la LigaPro retomó su calendario, el encuentro dejó una de las imágenes más llamativas de la jornada por la reducida cantidad de espectadores presentes.







