Dijeron que hasta estaba entrenando en Pomasqui pero Erick Mendoza rompió el silencio sobre llegar a LDU por Alzugaray
Pusieron a Erick Mendoza como el reemplazo de Lisandro Alzugaray en Liga de Quito, pero ya habló el extremo
El mercado de fichajes de Liga de Quito para este 2026 ha estado rodeado de rumores que corren más rápido que los propios jugadores. Durante días, diversos reportes en redes sociales aseguraron que la llegada de Erick Mendoza al cuadro albo era un hecho consumado, llegando incluso a afirmar que el joven talento ya se encontraba realizando trabajos de entrenamiento en el complejo de Pomasqui. Se lo señalaba como el reemplazo natural para cubrir el vacío dejado por la salida de Lisandro Alzugaray, una noticia que generó una expectativa enorme entre la hinchada que busca nombres frescos para renovar la ofensiva del "Rey de Copas".
Sin embargo, la realidad parece distar mucho de las especulaciones de pasillo. En una entrevista exclusiva con el periodista Sebastián Aconda, el propio Erick Mendoza decidió romper el silencio para aclarar su situación actual y frenar la ola de desinformación. Con una honestidad que sorprendió a muchos, el jugador desmintió rotundamente estar vinculado al club por el momento: “La verdad es que no es nada concreto (que llegue a Liga), porque a mí no me han dicho nada”, sentenció, dejando en claro que su supuesta presencia en Pomasqui no era más que un mito digital.
Mendoza fue enfático al señalar que, aunque el interés de un equipo grande como Liga siempre es un honor, la gestión de su futuro no está en sus manos directas sino en las de su entorno profesional. “Entonces, no sé cómo estará la situación; lo sabe mi representante”, añadió el futbolista, trasladando la responsabilidad de cualquier negociación a su agente. Esta declaración pone un freno en seco a la narrativa de que el acuerdo estaba cerrado, recordando a la afición que, en el fútbol moderno, hasta que no hay una firma y una presentación oficial, todo puede ser parte de una estrategia de mercado.
La decepción de algunos hinchas al escuchar estas palabras es evidente, ya que veían en Mendoza al perfil ideal para suplir la cuota de gol y desequilibrio que Alzugaray aportaba. La presión por encontrar un reemplazo de jerarquía ha llevado a que cualquier nombre asociado con el club se viralice en cuestión de minutos. La aclaración de Erick no solo lo protege a él de falsas expectativas, sino que también expone la necesidad de la dirigencia de LDU de clarificar sus objetivos de contratación para este 2026, evitando que la incertidumbre afecte la armonía del plantel que ya trabaja en pretemporada.
A pesar de la negativa momentánea, el nombre de Mendoza sigue en el radar de la secretaría técnica alba. Su juventud y proyección "BRUTAL" encajan con la nueva política de fichajes que busca jugadores con hambre de gloria y valor de reventa. Si bien hoy no entrena en Pomasqui, el hecho de que su representante esté manejando la situación deja una puerta entreabierta para una futura negociación. En el fútbol, el "no es nada concreto" de hoy puede transformarse en el "fichaje bomba" de mañana si las condiciones económicas y deportivas llegan a alinearse.
Las declaraciones de Erick Mendoza a Sebastián Aconda han servido para poner los pies sobre la tierra en el convulso entorno de Liga de Quito. Ni está entrenando en Pomasqui, ni ha firmado contrato aún; la prudencia es su mejor aliada mientras su representante define los siguientes pasos. Para la "U", la búsqueda del sucesor de Alzugaray continúa siendo una prioridad, y aunque Mendoza es una opción seductora, por ahora su llegada es solo una posibilidad latente que espera por la seriedad de un proyecto formal en este 2026.