Fue campeón con BSC pero salió de LDU por la puerta de atrás, ahora está en charlas con Emelec para el 2026
Emelec está a punto de sumar un nuevo elemento para la zona de la defensa
El fútbol ecuatoriano se prepara para lo que podría ser uno de los movimientos más polémicos y comentados del mercado de fichajes 2026. Un jugador que supo tocar la gloria con la camiseta de Liga de Quito, siendo pieza fundamental en la obtención de títulos importantes, se encuentra hoy en el centro de la escena tras revelarse que mantiene negociaciones avanzadas para unirse al Club Sport Emelec. Esta posibilidad ha generado un fuerte impacto mediático, no solo por la jerarquía del protagonista, sino por la forma abrupta y conflictiva en la que se dio su salida del conjunto "Albo" hace apenas unos meses.
A pesar de haber sido campeón y referente en Ponciano, su ciclo en LDU terminó de la peor manera, saliendo, como se dice popularmente, "por la puerta de atrás". Diferencias irreconciliables con la dirigencia y ciertos roces con el cuerpo técnico desgastaron una relación que parecía inquebrantable, derivando en una rescisión de contrato que dejó un sabor amargo en la hinchada universitaria. Ahora, con la carta de libertad en su poder y el deseo de revancha intacto, el futbolista busca un nuevo destino donde pueda demostrar que su vigencia sigue intacta en la serie de privilegio.
Según la información proporcionada por el periodista Álvaro Riera, el equipo que ha tomado la delantera para hacerse con sus servicios es efectivamente Emelec. El conjunto "Eléctrico", bajo la dirección de su nueva estructura deportiva, ve en este jugador la experiencia y el carácter necesarios para liderar un vestuario que busca devolver al club a los primeros planos tras varias temporadas de irregularidad. Para el "Bombillo", contratar a un ex-Liga con sed de gloria representa un movimiento estratégico que aportaría jerarquía inmediata al plantel en este 2026.
Las charlas entre el entorno del jugador y la directiva de Emelec han avanzado significativamente en los últimos días, centrándose en la duración del contrato y los objetivos deportivos. Para el futbolista, mudarse a Guayaquil significa un cambio de aire total y la oportunidad de enfrentar a su antiguo equipo desde la otra orilla, un condimento que añade morbo a la próxima edición de la LigaPro. La posibilidad de jugar en el Capwell y sentir el respaldo de una de las hinchadas más fieles del país es uno de los factores que más seducen al ex-monarca universitario.
Sin embargo, el fichaje no está exento de debate entre la parcialidad azul. Mientras unos consideran que su calidad es indiscutible y que "fichar a un campeón siempre es bueno", otros miran de reojo las circunstancias de su salida de Quito, temiendo que los problemas extrafutbolísticos puedan replicarse en el puerto principal. A pesar de esto, la necesidad de Emelec de contar con referentes de peso en el área rival o en la zona de gestación parece pesar más que cualquier duda externa, acelerando los procesos para cerrar el acuerdo lo antes posible.
El regreso de este histórico ex-LDU a la actividad con la camiseta de Emelec está a punto de concretarse. Lo que comenzó como un rumor de pasillo se ha transformado en una negociación seria que podría oficializarse en las próximas horas, según lo reportado por Álvaro Riera. Si logra estampar la firma, el 2026 marcará el inicio de un capítulo de redención para un jugador que, tras salir en silencio de la capital, busca volver a rugir con fuerza, pero esta vez vestido de azul y en el corazón del Astillero.