Fue detenido por 20 días y lo que dijo Gonzalo Valle en Liga de Quito
Gonzalo Valle aceptó la culpa y ahora tendrá que cumplir 20 días de detención
Tras confirmarse su detención, Gonzalo Valle rompió el silencio para admitir que cumplirá una sanción de 20 días de prisión luego de dar positivo en una prueba de alcoholemia durante un control de tránsito el pasado viernes. El guardameta de Liga de Quito, que debido a este incidente se ausentó de la práctica clave del sábado en plena pretemporada, ofreció disculpas públicas a la hinchada y a la institución, afirmando que asume con total responsabilidad sus actos y las consecuencias legales derivadas. Por su parte, el club albo fue tajante al señalar que aplicarán rigurosamente su normativa interna, alineada con los valores que rigen a la entidad.
La responsabilidad frente al error cometido
El reconocimiento público de Gonzalo Valle marca un punto de inflexión en este escándalo que sacudió el entorno azucena. Al aceptar que el resultado de la prueba de alcoholemia fue positivo, el jugador intenta mitigar el daño reputacional mediante la honestidad, aunque la falta cometida tiene un peso legal ineludible en la legislación ecuatoriana. Su ausencia en el entrenamiento del sábado no fue solo una falta deportiva, sino el inicio de un proceso judicial que lo mantendrá alejado de las canchas y bajo custodia durante casi tres semanas, un tiempo vital para cualquier atleta de élite.
Este acto de contrición busca apelar a la comprensión de la dirigencia y la afición, pero el impacto en el grupo es innegable. Valle, quien estaba llamado a ser una figura de seguridad en el arco, ahora enfrenta el juicio de una opinión pública que exige profesionalismo absoluto a los representantes del "Rey de Copas". Las palabras de arrepentimiento del arquero son el primer paso de un largo camino para intentar recuperar la confianza perdida tras una noche de malas decisiones que afectaron directamente su carrera profesional.
El reglamento interno: La mano dura de LDU
La postura de Liga Deportiva Universitaria ha sido clara y distante: la institución no pasará por alto actos que contravengan sus principios éticos. El comunicado del club sugiere que, más allá de la sanción penal de 20 días, Valle enfrentará castigos administrativos que podrían incluir multas económicas severas o incluso la rescisión de su contrato. Para la dirigencia alba, el respeto a la normativa interna es sagrado, y este incidente pone a prueba la firmeza del club para mantener el orden y la disciplina dentro del vestuario.
El mensaje enviado por la institución busca proteger la marca y la historia de Liga, dejando claro que ningún jugador está por encima de los valores institucionales. Al alinearse con la ley y rechazar el comportamiento del futbolista, el club se desmarca de la polémica personal de Valle, enfocándose en sentar un precedente para el resto del plantel. En el fútbol moderno, la conducta fuera del campo es tan evaluada como el rendimiento dentro de él, y la directiva parece no estar dispuesta a ceder en este aspecto.
Consecuencias deportivas en un año decisivo
En el aspecto estrictamente futbolístico, la detención de 20 días representa un retroceso catastrófico para la preparación física de Gonzalo Valle. Perderse casi un mes de pretemporada en el inicio de 2026 significa quedar relegado en la consideración del cuerpo técnico, justo cuando se definen los roles principales para la competencia oficial. El ritmo de competencia y la confianza del entrenador se ganan en el día a día, y este vacío de tres semanas deja el camino libre para que sus competidores directos aseguren el puesto bajo los tres palos.
Finalmente, el futuro de Valle en el equipo pende de un hilo, pues la combinación de su inactividad forzada y la posible sanción del club podría derivar en su salida definitiva. Mientras el arquero cumple su condena, el equipo debe seguir adelante, procesando una lección amarga sobre la fragilidad de las carreras profesionales frente a errores personales. La temporada 2026 continúa, pero para Gonzalo Valle, el partido más difícil no se jugará en el estadio Rodrigo Paz, sino en los despachos donde se decidirá su permanencia en la institución.