Gabriel Villamil atraviesa un momento complicado en Liga de Quito, tanto desde el punto de vista deportivo como económico, después de que su valor de mercado se redujera aproximadamente a la mitad. El mediocampista boliviano llegó a alcanzar una cotización cercana a los 2 millones de euros en Transfermarkt, pero actualmente aparece valorado alrededor de 1 millón, una caída cercana al 50 % que puede dificultar cualquier intento de Liga por encontrar un comprador dispuesto a pagar una cifra importante por sus derechos.

La depreciación llega en un momento poco favorable para el conjunto albo, que debe decidir qué hacer con un futbolista que perdió protagonismo durante la temporada y además ha tenido problemas físicos. Villamil necesita recuperar continuidad para volver a convertirse en un jugador atractivo para otros clubes, pero su inactividad complica que aparezcan propuestas que satisfagan las pretensiones económicas de LDU. La dirigencia tendría que evaluar si mantiene al boliviano esperando una recuperación deportiva que permita aumentar nuevamente su cotización o si reduce sus exigencias para facilitar una transferencia.

Bolívar ya sonó para un posible regreso de Gabriel Villamil

Uno de los escenarios que apareció anteriormente para Villamil estuvo relacionado con un posible regreso a Bolívar, club en el que comenzó a destacar antes de dar el salto al fútbol ecuatoriano. La posibilidad fue mencionada hace varios meses, cuando el mediocampista todavía aparecía como una alternativa con mercado y podía representar una incorporación interesante para la institución boliviana, pero las conversaciones no pasaron de una posibilidad y finalmente no se concretó ninguna operación.

El interés de Bolívar también demuestra que el futuro del futbolista podría estar nuevamente ligado al fútbol de su país si no consigue recuperar protagonismo en Liga de Quito. Sin embargo, las condiciones actuales son diferentes a las de meses atrás. Una eventual negociación tendría que considerar su actual valoración de mercado, su falta de ritmo competitivo y la situación contractual que mantiene con el conjunto albo. Para LDU, desprenderse del jugador por una cantidad considerablemente inferior a la inversión realizada no sería el escenario ideal.

Gabriel Villamil no juega hace más de un mes con LDU

La falta de actividad es uno de los principales obstáculos que enfrenta actualmente Gabriel Villamil. Su último partido con Liga de Quito se produjo el 5 de julio de 2026, cuando participó frente a Macará por la LigaPro. Desde entonces, el mediocampista no volvió a sumar minutos y su ausencia estuvo relacionada con una lesión, situación que terminó alejándolo de la competencia durante varias semanas. Este período sin jugar también afecta sus posibilidades de recuperar rápidamente su valor.


Para un futbolista que busca despertar interés de otros equipos, la continuidad es fundamental porque permite demostrar su nivel y entregar referencias recientes a potenciales compradores. En el caso de Villamil, la inactividad se suma a una temporada en la que no consiguió consolidarse como una pieza habitual de LDU, complicando todavía más su situación. Ahora, Liga de Quito deberá tomar una decisión sobre el futuro del boliviano. Mantenerlo puede permitirle recuperar físicamente al jugador y darle una nueva oportunidad para elevar su rendimiento, mientras que una transferencia inmediata podría resultar difícil si las ofertas están muy por debajo de las expectativas del club.